Supone a cada autónomo un coste diario de 104 euros, antes de obtener un solo euro por su trabajo, y 2.480 euros al mes.
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha advertido de que el coste de mantener abierto un negocio sin salarios y con un local alquilado en Castilla y León suma un total de 29.760 euros anuales, lo que supone a cada autónomo un coste diario de 104 euros, antes de obtener un solo euro por su trabajo, y 2.480 euros al mes.
El análisis del coste de mantener abierto un pequeño negocio en Castilla y León en 2026 ha tomando como base una serie de gastos de referencia "necesarios" para desarrollar la actividad, sin realizar estimaciones sobre facturación, ventas o beneficios.
El supuesto utilizado es el de un autónomo persona física, sin trabajadores asalariados, con un local comercial alquilado y una apertura media de 5,5 días a la semana y se ha tomado como referencia para el alquiler un coste mensual de 1.000 euros.
De esta forma, con una actividad media de 5,5 días semanales, el pequeño negocio permanece abierto aproximadamente 286 días al año; es decir, al año esto suma 29.760 euros, a lo que se añade el gasto de la Seguridad Social y la electricidad, que concentran más del 60 por ciento del gasto total, según ha trasladado UPTA a través de un comunicado recogido por Europa Press.
Asimismo, a un alquiler de 1.000 euros mensuales, que supone 12.000 euros al año y representa algo más del 40 por ciento de toda la estructura analizada, hay que sumar la cotización del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y la electricidad, conceptos estos tres que alcanzan los 18.600 euros anuales, alrededor del 62 por ciento de todos los costes.
"A estos gastos se añaden otros que, individualmente, pueden parecer menores pero que acumulados tienen un peso considerable: gestoría, seguros, comunicaciones, mantenimiento, servicios bancarios, limpieza, seguridad, herramientas digitales, tasas y reposición de equipos", ha destacado la entidad.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha señalado que "cada mañana que un pequeño negocio de Castilla y León levanta la persiana empieza con más de 100 euros de gastos. Antes de generar renta para sí mismo tiene que pagar el local, la Seguridad Social, la energía, los seguros, la gestoría y toda la estructura necesaria para poder trabajar".
"Por eso no podemos analizar la situación de los autónomos únicamente a partir de su facturación. En el supuesto que hemos analizado hablamos de cerca de 30.000 euros al año sin tener un solo trabajador contratado. Esa es la presión económica de partida que soportan muchos pequeños negocios antes de obtener un euro por su propio trabajo", ha denunciado Abad.