Alba de Tormes ha presentado la restauración de las andas procesionales del Santo Brazo de Santa Teresa de Jesús, una pieza de 1914 que ha recuperado su esplendor original.
Tras la salida de Santa Teresa de clausura, han sido presentados los traabajos de restauración de las andas procesionales del Santo Brazo de Santa Teresa de Jesús. La intervención, financiada por suscripción popular, devuelve la belleza original a esta singular pieza patrimonial con más de un siglo de historia devocional.
El acto de presentación ha contado con la participación de destacados representantes eclesiásticos y municipales en la villa ducal. Entre los asistentes destaca el provincial de los Carmelitas Descalzos de la Provincia Ibérica, Francisco Sánchez Oreja, y el prior de Alba de Tormes, Miguel Ángel González, promotor de la iniciativa.
La alcaldesa de Alba de Tormes, Concepción Miguélez, acompañada por varios miembros de la corporación municipal, ha respaldado este proyecto que refuerza el compromiso de la localidad con la conservación de su rico patrimonio histórico, artístico y religioso.
Las andas, fabricadas originalmente en el año 1914, llegaron a la villa ducal en 1915. Desde entonces, han servido para portar de forma solemne la reliquia del Santo Brazo de Santa Teresa en las festividades y acontecimientos más significativos de la villa.
La intervención ha sido realizada por las restauradoras salmantinas Carmen Diego y Carmen Fernández. Ambas profesionales han desarrollado un trabajo minucioso y respetuoso con los materiales y las características originales de esta obra centenaria.
El paso del tiempo, tras más de 100 años de historia, había deteriorado la estructura. Gracias a este proceso, se han recuperado numerosos detalles ornamentales que habían quedado oscurecidos por el transcurso de las décadas, devolviendo la dignidad al conjunto.

La financiación de este proyecto patrimonial ha destacado por su carácter popular. Los 16949 euros de la restauración han sido costeados íntegramente mediante donativos particulares y colectas organizadas entre los devotos y vecinos de la villa ducal.
Esta suma de aportaciones voluntarias refleja la implicación de la comunidad en la conservación del legado de Santa Teresa de Jesús, haciendo posible la culminación de una iniciativa nacida del deseo de custodiar su memoria histórica.