La distinción, aprobada por unanimidad de la corporación municipal, reconoce su incansable labor de investigación, salvaguarda documental y difusión de la historia local y teresiana.
El solemne acto de entrega del título de Hijo Predilecto de Alba de Tormes a Manuel Diego Sánchez ha tenido lugar esta tarde en la Basílica de Santa Teresa. La ceremonia, que ha comenzado a las 20:30 horas, ha congregado a una amplia representación de la sociedad albense, autoridades locales y miembros de la orden carmelitana.
La distinción fue aprobada por unanimidad de la corporación municipal, un acuerdo unánime que también incluyó al escritor Julián Moreiro. El evento ha contado con una destacada aportación cultural gracias a la intervención musical del coro Kirya y el pianista Rubén González, encargados de clausurar el encuentro.
Durante el acto, se ha puesto de manifiesto la profunda vinculación del homenajeado con su tierra natal, Amatos de Alba, y su incansable labor de asesoramiento histórico a los diferentes consistorios. La propuesta de este reconocimiento nació de la iniciativa de la Asociación Cultural El Arapil de su localidad natal.
La alcaldesa de Alba de Tormes, Concepción Miguélez, ha justificado con entusiasmo este reconocimiento en un marco que ha calificado de "emblemático". En su discurso, ha señalado que la labor del religioso demuestra "preparación, tesón, trabajo e ilusión personal", representando para los albenses la "memoria viva" que refresca el pasado de la villa.
"Es un embajador y difusor de la importancia de la villa, que él siempre cumple allí por donde pasa, cuando escribe, habla y enseña, pues su palabra viva y escrita tiene peso y rigor de investigación", ha aseverado la regidora durante su intervención institucional.
Miguélez ha recordado que la concesión de este título "resultó ser la decisión más fácil que ha tomado este ayuntamiento", destacando que se adoptó por unanimidad de la Corporación municipal y sin debate alguno. Asimismo, ha desglosado las principales aportaciones del carmelita al patrimonio local, estructuradas en varias líneas fundamentales:
La alcaldesa también ha querido agradecer el asesoramiento desinteresado que Manuel Diego ha brindado durante años a los diferentes equipos de gobierno, independientemente de su color político. "Todos los miembros del consistorio hemos recibido alguna ayuda a nivel de información y asesoramiento", ha revelado Miguélez.
Finalmente, la regidora ha lanzado dos propuestas culturales para el futuro: la edición de un libro que recopile una selección de sus artículos locales a modo de miscelánea albense, y su obligatoria participación en la futura redacción de la historia de Alba de Tormes, que deberá ser elaborada por varios especialistas de forma interdisciplinar.
Por su parte, Manuel Diego Sánchez ha tomado la palabra para expresar su sincero agradecimiento por una distinción otorgada "todavía en vida", algo que ha calificado de poco habitual. El carmelita ha asegurado que siempre ha sentido el interés y el cariño de los albenses hacia su trayectoria, muy ligada a la historia y tradiciones de Alba y su entorno.
"Siempre me interesó el buscar una justificación seria y documentada de nuestro pasado, sobre todo de aquel relacionado con santa Teresa de Jesús, por la doble razón de ser albense y fraile carmelita", ha manifestado el homenajeado en un emotivo discurso.
El religioso ha rememorado sus orígenes en el arrabal de Amatos de Alba, donde nació en 1951, y su infancia en Terradillos, donde su familia regentaba la taberna y el salón de baile del pueblo. Ha recordado con nostalgia cómo bajaba a diario a pie hasta Alba para estudiar en el Colegio Libre Adoptado "Sagrado Corazón" y, posteriormente, en el colegio de las Isabeles.
Sánchez ha evocado el paisaje regado por el río Tormes, que abarca Amatos, Terradillos, Palomares, la ermita de Otero y el Arapil, como parte de su "tesoro sentimental". "¡Ay del que no tenga memoria del pasado adonde agarrarse y echar mano cuando la vida avanza!", ha reflexionado el carmelita.
Asimismo, ha recordado el traslado de su familia a Alba de Tormes en 1962 para abrir el Bar Diego en la Cuesta del Duque, un negocio que continuó su recientemente fallecido hermano Fausti bajo el nombre de Bar Ducal en la calle Sánchez Llevot, regentado hoy por su sobrino Manuel. Fue precisamente en esos años (1962-1963), coincidiendo con el IV Centenario de la Reforma Teresiana y el paso de la reliquia del brazo izquierdo por España, cuando decidió ingresar en el seminario carmelita.
El homenajeado ha calificado sus 28 años de estancia en Roma (1977-2005) como profesor como "un regalo" que le permitió acceder a fuentes directas en el Archivo Vaticano y en el archivo general de los Carmelitas Descalzos. Gracias a ello, pudo elaborar las bibliografías sistemáticas de san Juan de la Cruz (2002) y santa Teresa de Jesús (2008), herramientas de consulta indispensables en la actualidad.
Entre sus numerosas aportaciones a la historiografía local, el padre Manuel Diego ha destacado las siguientes investigaciones:
El carmelita ha mostrado un orgullo especial por la publicación en 2020 del libro "Amatos del Arapil & Amatos de Alba. Páginas de su historia", una obra de más de 500 páginas escrita junto al historiador Ramón Martín Rodrigo y financiada por los propios vecinos. "Detrás de este reconocimiento de hoy están también los vecinos de Amatos con los que sigo unido a través de la asociación cultural El Arapil", ha concluido el religioso, mostrándose "bien pagado y reconocido" por una distinción nacida desde el tejido cultural de la villa.
La trayectoria del nuevo Hijo Predilecto de Alba de Tormes destaca por una intensa actividad académica y docente que se resume en los siguientes hitos temporales: