La agrupación caribeña ofrece un concierto que sirve como broche de oro musical a la programación estival
La emblemática banda caribeña Septero Nabori puso el broche de oro a la programación estival de la capital salmantina con una actuación que conquista al público. El concierto reúne los ritmos más tradicionales del son en un abarrotado recinto patrimonial que vibra con la energía de la música cubana. Los asistentes disfrutan de una velada única al aire libre.
El emblemático espacio de los Jardines de Santo Domingo de la Cruz acogió este domingo la actuación de una de las agrupaciones más respetadas del panorama internacional. El grupo cubano Septeto Naborí fue el encargado de poner el broche de oro a las jornadas musicales de este verano.
Con una trayectoria consolidada, la banda ofreció un viaje sonoro directo a las raíces de la música tradicional de su país de origen. Los asistentes disfrutaron de un repertorio que repasó los grandes clásicos del son cubano tradicional.