La Federación de Castilla y León ha remitido un protocolo antiviolencia de obligado cumplimiento para todos los clubes de fútbol base. El documento exige medidas como la salida conjunta al campo, saludos obligatorios antes y después de los encuentros, y una preparación anticipada para evitar retrasos. El objetivo es consolidar los valores de deportividad y juego limpio en los terrenos de juego de la comunidad
La Federación de Castilla y León ha remitido a los clubes de fútbol base un recordatorio detallado con las medidas y acuerdos antiviolencia de obligada aplicación. Este protocolo busca fomentar la deportividad y el respeto mutuo en los terrenos de juego de la comunidad.
El documento remitido incide en la importancia de cumplir estrictamente con una serie de pautas protocolarias antes, durante y después de cada encuentro. Estas medidas involucran de manera directa tanto a los futbolistas como a los cuerpos técnicos y al equipo arbitral.
Entre las principales directrices, se establece la obligatoriedad de realizar una salida conjunta al terreno de juego. En este acto deberán participar todos los miembros de los equipos, incluyendo tanto a los jugadores titulares como a los suplentes, acompañados por su respectivo entrenador, delegado y con el capitán al frente, marchando de manera unificada junto con el árbitro del encuentro.
Asimismo, el protocolo detalla cómo debe desarrollarse el saludo prepartido. En este momento de cortesía participarán obligatoriamente los entrenadores, delegados y los jugadores suplentes de ambas escuadras. Durante el proceso, los entrenadores deberán permanecer en la zona media del campo junto al colegiado para saludar individualmente a los futbolistas.
Para garantizar el correcto desarrollo de estas de estas iniciativas sin alterar los horarios de competición, la federación exige a los clubes estar preparados con la suficiente antelación. De este modo, se busca evitar cualquier pérdida de tiempo innecesaria durante la realización de los actos protocolarios previos al pitido inicial.
Finalmente, el reglamento de deportividad concluye con la obligatoriedad de realizar un saludo pospartido. Una vez finalizado el encuentro, los contendientes deberán mostrar respeto mutuo formando dos filas para despedirse de manera ordenada sobre el césped, consolidando así los valores de juego limpio promovidos por el organismo federativo.