El bollo maimón es un bizcocho castizo y arcaico, ligero, muy alto y muy esponjoso, especialmente propio de la provincia de Salamanca (aunque también se da en Zamora y León). La receta típica se elabora sin harina de trigo convencional, ni grasas añadidas, pero sí almidón. Se usan principalmente huevos, azúcar y maicena (fécula de maíz), por lo que es apto para celíacos. Y, dependiendo de la receta, lleva algún aromatizante como limón o anís.
Su nombre proviene de la "maimona"(no “mamona”, jejejeee), el cilindro o cono central que llevaban los recipientes antiguos para crear el característico agujero central en forma de corona. Normalmente de forma alta y con un agujero central, parecido en aspecto a un bizcocho. Tradicionalmente se horneaba en un molde alto, lo que explica su característica forma. En general, en todas las recetas, existen diferentes maneras de realizar un bollo maimón clásico.
El nombre “maimón” es peculiar y su etimología no es nada evidente. Existen varias y distintas explicaciones, algunas relacionadas con nombres árabes, y otras, de procedencia judía.
Su origen está muy ligado a la tradición repostera de Salamanca y su provincia. Por eso es uno de los dulces que forman parte de la gastronomía festiva salmantina y aparece especialmente relacionado con bodas, bautizos y celebraciones populares.
También el bollo maimón es conocido como rosca de bodas ya que nunca faltaba en dichas celebraciones y los propios novios realizaban el llamado “baile de la rosca”.
En las bodas, el bollo maimón es el protagonista del tradicional “baile de la rosca”, donde se coloca en una mesa a la salida de la iglesia y se baila a su alrededor.
En la comida, la paella era casi el plato obligado; después, la carne y de postre arroz con leche y el "bollo maimón" (como hemos dicho, es una tarta casera compuesta de almendras molidas, huevo, leche, harina y otras esencias, todo ello amasado y cocido al horno).
Después de la comida, los invitados solían alternar por los cafés o bailar en el salón de la villa. A media tarde otro convite, nuevamente en casa del novio, y el “baile de la rosca”, que normalmente se hacía "a la puerta" de la madrina, quien la ofrecía.
"Al toque de la oración, como siempre, se dejaba de bailar y se iba procesionalmente a llevar a los novios a su casa, entonando una bonita canción alusiva a las obligaciones que habían contraído:
"Ábranse las puertas del alto castillo:
que viene la novia con el su marido.
Si oyeres reñir, cierra tus ventanas;
no seas testigo de las lenguas malas.
Si oyeras reñir, cierra tus balcones;
no seas testigo de murmuraciones." (ver obra citada)
Según Ángel Carril, “El baile de la Rosca tiene singular relevancia por ser pieza musical y expresión coreográfica creadas especialmente para las bodas. Interpretada en distintos momentos, según las comarcas, la Rosca o Pica viene a suponer por su desarrollo y ejecución la síntesis plástica de la relación amorosa de los recién casados.” Había galanteos y desprecios en escuadras y esquinas alrededor de una mesa, mientras el tamboril marca el elegante ritmo de "charro" para terminar en una persecución invitados por el "fandango" o "jota" con espuela hasta hallarse cara a cara, entremezclando en algunas localidades unos compases de "agarraos", influencias inevitables de los nuevos estilos.La mesa, axil de la parada bailable, aguantaría una rosca o pica o bollo maimón que, acabado el baile de su mismo nombre, repartirían entre los congregados asistentes una vez fuese descubierto el mantel o mantón de ramo con el que punta a punta a lo largo de su ejecución se había ido tapando en señal de recordatorio situacional para bailadores y tamborilero. (Ángel Carril, ob. cit.)
También durante las fiestas patronales se elabora el bollo maimón, en muchos pueblos de la provincia, para realizar el ofertorio al santo y su posterior subasta pública entre los vecinos. Y se suele consumir mojado en chocolate caliente, vino dulce o aguardiente durante las convocatorias festivas locales a lo largo del año.
En Salamanca capital, el 8 de septiembre (Virgen de la Vega, patrona de la ciudad), durante los días de ferias, muchas familias compran el bollo en las pastelerías locales para desayunar o merendar con chocolate caliente.
Y por qué decimos en el encabezamiento (título), bollo maimón y no mamón. Recordamos cómo de pequeños, a muchos de nosotros, solían decirnos dale bollo mamón al nene. Y entre risas nos daba un trozo el novio o el padrino o la madrina.
Claro, es muy típico reírse en las bodas, o comuniones o bautizos, con lo que reclama el niño o niña, ¡quiero bollo mamón! Y nadie, intencionalmente, nos “sacaba” de la equivocación mamón por maimón.
A nivel coloquial, mamón es alguien despreciable, indeseable, y también, borde y capullo. Y de esos mamones (que no maimones), hay muchos hoy día, sobre todo en la política, en el PP-VOX y la derecha más rancia.
A ver si en el “baile de la rosca”, o en la romería de la Virgen de la Vega, algunos de esos mamones que van emperifollados con vestimentas folklóricas, se arrepienten ante la Virgen, patrona. Por ejemplo, algunos políticos del PP-Vox.
Y a ver si así aprenden lo que es la Política social. Porque ni comen ni dejan comer; solo son mamones de la política.
Y es que, Feijóo, atrapado entre Ayuso, Aznar y Vox, ha transformado al PP en un partido político sin criterio, sin discurso constructivo, una agrupación destructiva que está preparando el pucherazo contra España con mentiras, bulos y embeleques.
Pero hay que repetirlo mil veces o las que sean necesarias a millones de españoles, sean trabajadores, pensionistas, estudiantes, mujeres: cuando lleguen al poder los ultraderechistas de PP-VOX, nos van a tocar los salarios, las pensiones, las becas y los derechos para peor.
Los líderes del PP-Vox han ido a Ceuta a echar más gasolina y hacer campaña con fines partidistas. “Feijóo y Abascal no han ido a Ceuta para ayudar a los ceutíes, sino para aumentar la crispación, la división social y para propagar bulos” (secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró),
PP y Vox redoblan su ofensiva contra el Gobierno por la crisis de Ceuta mientras niegan su ayuda para resolverla.
Esperemos que a todos les sienten bien, estos días de fiestas patronales que vienen, que zampen los riquísimos bollos maimones, y dejen las mamonerías para jugar al mus o a la petanca …
*Gracias a Ángel Carril Ramos, amigo, q.e.p.d.: "Antología de la música tradicional salmantina". Y también, a mis otros amigos, Juan Francisco Blanco en: "Usos y costumbres de nacimiento, matrimonio y muerte en Salamanca". Ambos textos en Diputación de Salamanca 1986. Y por supuesto, también a Victorino García Calderón, por su magnífica foto.
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