El divulgador científico salmantino Óscar Martín, director de Startrails, sorprendió a su pareja Sonia González con esta iniciativa y utilizó términos astronómicos para entregarle un tercer anillo de diamantes.
El "cazador de eclipses" salmantino Óscar Martín, director de la empresa de astroturismo Startrails y expresidente de la Organización Salmantina de la Astronáutica y el Espacio (OSAE), ha convertido el último eclipse de sol en un hito imborrable para su vida personal.
En un evento privado organizado en Osorno (Palencia), que reunió a unas 90 personas entre familiares, amigos y aficionados a la astronomía, Martín planificó en secreto una pedida de mano única para su pareja, Sonia González, también salmantina y con quien comparte su vida desde el año 2014.
Tras finalizar la fase de totalidad del eclipse, y utilizando los términos astronómicos del propio fenómeno como hilo conductor, el salmantino sorprendió a todos los presentes al arrodillarse y presentar un tercer anillo de diamantes. En esta entrevista, relata los detalles de una jornada inolvidable.
¿Cómo se gestó esta pedida de mano tan especial durante el eclipse?
Llevaba ya tiempo pensando en ello. Sabemos que queremos casarnos, pero nunca había hecho la pedida formal. Desde el eclipse de 2024 en Estados Unidos, decidí que el siguiente, que se vería en España, sería el momento ideal. Quería que fuese algo especial y, sobre todo, delante de toda la familia.
¿Quiénes estaban al tanto de tus intenciones en Osorno?
Nadie de la familia sabía nada. Los únicos cómplices eran mi amigo David y otros dos amigos cercanos. Alquilamos un espacio cerrado en un municipio de Osorno, en Palencia, para ver el eclipse con mis padres, hermanos, tíos, primos y también la familia de Sonia. En total, éramos unas 50 o 60 personas entre familiares y amigos de la infancia, además de otros compañeros de afición, sumando unas 90 personas en total.
¿Cómo plateaste la propuesta de matrimonio en mitad de la explicación científica?
Al terminar el eclipse, nos reunimos todos para compartir impresiones. Les agradecí que hubieran venido y les hablé de los fenómenos que acabábamos de presenciar, como las bandas de sombra y los dos anillos de diamantes que se forman al principio y al final de la totalidad. Entonces les dije que este eclipse era aún más especial porque tenía un tercer anillo de diamantes, que era para Sonia. Ahí fue cuando me arrodillé.
¿Cúal fue la reacción de Sonia ante la sorpresa?
Se emocionó muchísimo, no se lo esperaba para nada. Al escuchar lo del tercer anillo se rió porque ya se imaginaba de qué iba la cosa. Me confesó que le daba mucha vergüenza y que no fue capaz de mirar a nadie del público, ni a sus padres; solo me miraba a mí. Por supuesto, dijo que sí.
¿Cómo vivieron el momento los familiares que les acompañaban?
Fue un auténtico bombazo. Mi madre y mis tías rompieron a llorar de la emoción. Nadie se lo imaginaba. Incluso contraté a unos cámaras para que grabaran tanto la reacción de la familia durante el eclipse como el momento de la pedida, así que tendremos un recuerdo en vídeo precioso de todo lo que pasó.
Lleváis juntos desde 2014, ¿hay ya una fecha pensada para la boda?
No, todavía no tenemos fecha. Acabamos de prometernos y no tenemos prisa. Lo que sí tengo claro es que no será durante el próximo eclipse, porque organizar todo esto ha sido muy estresante. Queremos una boda íntima y familiar, sin grandes aglomeraciones, y la planificaremos con calma cuando baje el volumen de trabajo.
Tanto tú como Sonia sois de Salamanca capital, ¿os cambiará la vida organizar esta boda?
Sí, ambos somos de Salamanca capital. Ella trabaja en una tienda y yo estoy volcado con la astronomía, los telescopios y la gestión de Startrails. El verano y el otoño son épocas de muchísimo trabajo para mí. De hecho, durante los días previos al eclipse apenas he podido dormir 70 u 80 minutos por noche. Por eso queremos tomarnos la organización del enlace con mucha tranquilidad.
Has viajado por todo el mundo cazando eclipses, ¿supera este evento a todos los anteriores?
Sin ninguna duda. He invertido mucho esfuerzo y recursos en este evento. Decidí no organizar actividades comerciales para este eclipse porque quería que fuera mi regalo para la familia. No sé si astronómicamente habrá sido el mejor o el peor, pero a nivel emotivo es insuperable por el hecho de compartirlo con los seres queridos y formalizar nuestra relación de esta manera.
Fotos de David Sañudo