Las peñas se concentraron frente a la fachada del Ayuntamiento para escuchar a las pregoneras
Casillas de Flores dio el pistoletazo de salida a sus fiestas de verano con una multitudinaria acogida de peñas y vecinos de la localidad, que se concentraron frente a la fachada del Ayuntamiento para escuchar el pregón que marca el comienzo de unos días llamados a ser, un año más, punto de encuentro entre oriundos y forasteros.
Este año sería la Peña “Los Colgaos” la encargada de asumir este cometido. Desde los ventanales del consistorio local, varias portavoces de los peñistas dedicaron unas entrañables palabras de confraternidad entre vecinos, reivindicando el valor de unas fiestas que también se construyen sobre el recuerdo.
En su intervención tuvieron muy presentes a quienes ya no están, pero que formaron parte de la historia del pueblo y dejaron un legado del que hoy disfrutan las nuevas generaciones. Un legado que, como señalaron, sirve de ejemplo para intentar mejorar las cosas día a día y año tras año, manteniendo viva una forma de entender las fiestas basada en la convivencia y la participación.
“Los Colgaos” quisieron asimismo dirigir un llamamiento a los más jóvenes del lugar, a esas "grupetas" de amigos que quizá hoy se reúnen por primera vez en torno a una peña y que, con el paso del tiempo, serán quienes asuman el relevo y estén al pie del cañón, como hoy hacen sus padres. Porque las fiestas, además de celebrarse, necesitan de quienes estén dispuestos a mantenerlas vivas.
Hubo también palabras de agradecimiento para todas las peñas y para los voluntarios que colaboran y trabajan para que durante estos días estivales, tanto los oriundos como los forasteros, se sientan como en casa. Las pregoneras finalizaron su discurso deseando unas felices fiestas a todos los casillanos y casillanas.
Antes de todo ello, el alcalde de la localidad, José Eloy Alfonso Baile, fue el encargado de dirigirse a los presentes para desear una feliz estancia y unas buenas fiestas a todos los vecinos. El regidor hizo un llamamiento a que estos días se vivan desde la educación y el respeto, como jornadas de alegría y convivencia para compartir juntos.
Tras las palabras de las pregoneras, la Charanga "La Escala" se encargó de poner música al comienzo oficial de las celebraciones. Sus sones recorrieron las calles de Casillas de Flores, anunciando puerta por puerta que las fiestas de verano ya estaban en marcha y llevando el ambiente festivo hasta cada rincón de la localidad.
Ya entrada la tarde, el parque de Cantarranas acogió la instalación de una feria artesanal, que serviría como preludio a una cena de hermandad entre todos los peñistas. El mismo espacio se convirtió así en lugar de encuentro al caer la tarde, cuando las temperaturas comenzaban a dar una tregua después de una de las jornadas más calurosas de este verano.
Casillas de Flores emprendía de esta manera sus días grandes con una buena programación festiva con las peñas como protagonistas y, con la mirada puesta en el relevo generacional que garantiza que las tradiciones, lejos de quedar ancladas en el pasado, continúen encontrando nuevos motivos para celebrarse.