La afición española celebra aún y canta el ¡Campeones! después de la exhibición del Mundial y el juego de la Selección ha recibido piropos desde todos los confines de la Tierra. Ya se habla del próximo Mundial y no precisamente por motivos agradables. En principio el gran evento tendría lugar solamente en España y Portugal, pero Pedro Sánchez coló a Marruecos en tal singular privilegio, para contentar a la Monarquía alauí, por los motivos oscuros que se perpetúan. Que el vecino país pueda disfrutar del Mundial 2030 es respetable, pero con las condiciones de los países anfitriones, sin el mangoneo de la FIFA ni la colaboración del Presidente del Gobierno español y sus intenciones espurias de siempre para chafarlo todo. Lo normal es la inauguración en la Península Ibérica, según todas las ideas iniciales, en Madrid o Lisboa, y la gran final siempre en España y en el estadio Santiago Bernabéu, el más moderno del mundo y con un aforo extraordinario. Lo coherente asimismo es repartir las semifinales entre España y Portugal… Marruecos podría albergar varios encuentros, uno de ellos en cuartos, concesiones que quizá serían aprobadas por mucha gente, sin pasar el límite. Otra cosa era el riesgo de compartir un acontecimiento de este calibre con un país cuyos chantajes se perpetúan a través del tiempo.
La polémica ha surgido cuando el máximo mandatario de la FIFA, Giovanni Infantino, sin pagar aún a los equipos que jugaron el pasado Mundial de clubes ni tampoco a las ciudades sedes del reciente Campeonato, con el mérito de haber expandido el fútbol a nivel global, pero metiendo sus manos no muy limpias con sus múltiples operaciones opacas, y ofreciendo la celebración de la final a Casablanca, ha vuelto a asomarse para ganar el voto y ser reelegido en marzo. Otro palo importante en la gestión del referido Mundial es Pedro Sánchez para desgracia de todos, que ante la concesión del partido más importante a Marruecos, en la línea de tantas chapuzas y golferías desde que llegó al poder, que destrozan la sociedad española, su esencia y economía, no ha despegado la boca y haría lo posible si nadie lo remedia para que la finalísima se mantuviera en la ciudad árabe. Él mismo colocó igualmente a un buen amigo de su familia en el CSD para no dejar ningún organismo sin colonizar ni prostituir y decidir también para el inmenso evento del 2030 importantes lances en el resto de mandato, muy complicado, aparte del espinoso camino hacia las urnas. España manda en el próximo Certamen: un gran país, Campeón del Mundo con un fútbol precioso, y el Bernabéu un puntazo. Sin España no hay Mundial. Y esa condición la puede esgrimir a lo grande.
La excesiva mercantilización del deporte rey por parte de los jerarcas del fútbol, liderados por el abogado italo suizo, sorprende y mosquea tanto como fijar el precio tope de las entradas del Mundial que ha terminado entre 30.000 y 35.000 euros: un escándalo que no conoce de ética ni con las localidades a 3.000 €. Numerosos organismos a nivel mundial como la UEFA, Asociación Europea de Clubes la FEF, etc., o importantes instancias en la propia FIFA, o el mismo Al-Khelaifi, presidente del PSG, son difíciles obstáculos a sortear por Infantino para su continuidad, o Víctor Montagliani, actual presidente de la Concacaf y por supuesto potentes Federaciones como Inglaterra o Alemania. Y Florentino Pérez…
A veces también se puede recurrir al sentido común, por difícil que parezca luchar por lo evidente en estos tiempos de confusión y valores en cuarentena. La condición inexorable al poder alauí de cesar en la invasión de territorios, fin al chantaje, al envío de delincuentes y yihadistas o al comercio del narcotráfico en el Estrecho, etc., para organizar el Campeonato del Mundo, o expulsar a Marruecos del mismo. Y que buena parte de tanta peña que secunda al mayor ladrón de nuestra democracia, embadurnado de corrupción, se baje de esa rara mezcla de ideas eclipsadas, fanatismo y estulticia.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.