En 24 horas se podrá observar la alineación de seis planetas, un eclipse solar total y el pico de la lluvia de estrellas de las Perseidas
La península ibérica se convierte este miércoles en el epicentro de la astronomía mundial, con la provincia de Salamanca como uno de los miradores para contemplarlo. Tres fenómenos coinciden en una sola jornada, ofreciendo un espectáculo continuo que comenzará antes del amanecer con un desfile planetario y culminará de madrugada con la lluvia de estrellas más oscura del siglo.
Para los amantes del firmamento, la fecha del 12 de agosto de 2026 ya estaba marcada en rojo por el esperado eclipse solar total. Sin embargo, la mecánica celeste ha preparado un despliegue mucho mayor, transformando este día en un auténtico maratón de observación que se prolongará durante 24 horas consecutivas.
La coincidencia de múltiples eventos astronómicos de primer nivel en un mismo día es un hecho extremadamente inusual. A la ocultación del Sol se sumará una gran alineación de seis planetas y el pico de máxima actividad de las Perseidas, conocidas popularmente como las Lágrimas de San Lorenzo.
Las condiciones para disfrutar de este despliegue en tierras salmantinas serán inmejorables gracias a la Luna nueva. La ausencia total de brillo lunar garantizará un cielo completamente oscuro, el escenario idóneo para captar los detalles más sutiles de cada uno de los fenómenos programados.
El maratón comienza antes de la salida del Sol, concretamente entre las 5:00 y las 6:30 horas de la madrugada del miércoles. En esta ventana temporal, los observadores podrán localizar a Júpiter, Mercurio, Marte, Urano, Saturno y Neptuno distribuidos a lo largo de la eclíptica .
Este fenómeno, conocido como desfile de planetas, no implica que los astros formen una línea recta perfecta en el espacio. Se trata de un efecto de perspectiva visual desde la Tierra, donde los cuerpos parecen concentrarse en una misma franja del cielo al recorrer trayectorias similares .
La observación de este desfile planetario presentará diferentes niveles de dificultad según el planeta que se intente localizar:
Tras el espectáculo planetario matutino, la segunda fase del maratón llegará a última hora de la tarde. El eclipse solar total, un acontecimiento que no se vivía en la península ibérica desde el 30 de agosto de 1905, comenzará su fase de totalidad en torno a las 20:30 horas.
El Sol se ocultará por completo tras el disco lunar cuando se encuentre muy cerca del horizonte oeste, finalizando el proceso alrededor de las 21:30 horas. Este fenómeno sumirá temporalmente en la penumbra a las localidades situadas dentro de la franja de totalidad.
Para esta fase diurna, los expertos recuerdan que es obligatorio utilizar gafas homologadas con filtros específicos. Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares graves y permanentes, por lo que deben descartarse métodos caseros como radiografías o cristales ahumados.
La tercera y última etapa de esta jornada astronómica se iniciará una vez consolidada la noche. Las Perseidas, la lluvia de estrellas más popular del verano, alcanzarán su pico de máxima actividad durante la madrugada del miércoles 12 al jueves 13 de agosto.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) sitúa el momento de mayor intensidad entre las 4:00 y las 6:00 horas de la madrugada del jueves. No obstante, los ciudadanos que miren al cielo a partir de las 23:00 horas del miércoles ya podrán apreciar una notable frecuencia de meteoros.
La gran aliada de esta edición será la Luna nueva, que mantendrá el firmamento en absoluta oscuridad. Esta circunstancia facilitará la observación de los meteoros más débiles y de los bólidos más brillantes, que habitualmente quedan eclipsados por la luz de nuestro satélite.
La Organización Internacional de Meteoros (IMO) estima que la Tasa Horaria Cenital (THC) de las Perseidas puede alcanzar entre 100 y 120 meteoros por hora en condiciones ideales. Sin embargo, la cifra real que percibirán los espectadores sobre el terreno será diferente.
En la práctica, la mayoría de los observadores podrá registrar entre 30 y 50 estrellas fugaces por hora. Este volumen final dependerá directamente de factores locales como la contaminación lumínica, la presencia de nubes o la altura del radiante en el cielo.
A lo largo de la historia se han documentado picos excepcionales de actividad. Los precedentes más espectaculares se registraron en el año 1993, cuando se alcanzaron los 300 meteoros por hora, y en 2016, una edición en la que se contabilizaron hasta 200 estrellas fugaces por hora.
Las Lágrimas de San Lorenzo se producen cuando la Tierra atraviesa la nube de partículas de polvo desprendidas por el cometa 109P/Swift-Tuttle. Este cuerpo celeste, de unos 26 kilómetros de diámetro, completa su órbita alrededor del Sol cada 133 años, habiendo pasado cerca de nuestro planeta por última vez en 1992.
Al penetrar en la atmósfera terrestre a una velocidad de 59 kilómetros por segundo, estos pequeños fragmentos se calientan por fricción y se vaporizan. Este proceso genera los característicos trazos luminosos que observamos desde la superficie.
Aunque los meteoros parecen provenir de la constelación de Perseo, los astrónomos aconsejan no fijar la mirada directamente en ese punto. Es preferible dirigir la vista hacia zonas del cielo situadas a unos 40 o 60 grados de distancia del radiante, donde las trayectorias de las estrellas fugaces se aprecian más largas.
Para disfrutar plenamente de la noche de las Perseidas en Salamanca, es recomendable seguir una serie de pautas sencillas que optimizarán la experiencia en el medio natural: