La medida responde a una previsión meteorológica muy desfavorable que combina altas temperaturas, vientos fuertes y humedades mínimas inferiores al 10 %.
La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 11, 12 y 13 de agosto de 2026. Esta decisión se adopta ante la previsión de un cambio drástico en las condiciones atmosféricas que elevará el peligro de propagación en toda la Comunidad.
Se trata de la quinta declaración de alerta desde que comenzó la Época de Peligro Alto el pasado 12 de junio. El actual episodio coincide con un estado de estrés hídrico acumulado en la vegetación, agravado por las cinco olas de calor registradas durante la presente campaña estival.
Las autoridades autonómicas han hecho un llamamiento urgente a la responsabilidad ciudadana para extremar las precauciones en el medio natural. Asimismo, recuerdan la importancia vital de avisar de inmediato al teléfono de emergencias 1-1-2 ante cualquier avistamiento de humo o fuego.
El empeoramiento de las condiciones se debe a la entrada de una dorsal anticiclónica sobre el territorio autonómico. Este fenómeno provocará un ascenso térmico generalizado, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 34 y los 36 grados en amplias zonas de la región.
A este calor se sumará un descenso drástico de la humedad relativa, con valores mínimos que se situarán por debajo del 10 %. En la mitad sureste de la Comunidad, las humedades máximas críticas no superarán el 40 %, descendiendo incluso del 30 % en el Sistema Central de Ávila y Segovia.
El viento será otro factor de riesgo determinante durante estas tres jornadas. Se esperan velocidades medias de entre 20 y 35 km/h, con rachas de viento de hasta 45 km/h que podrían facilitar comportamientos extremos y rápidos avances de las llamas en caso de ignición.
Las medidas preventivas extraordinarias se aplicarán de forma rigurosa en todos los montes de la Comunidad y en la franja de protección de 400 metros que los circunda. Durante la vigencia de la alerta, quedan totalmente suspendidas las autorizaciones previas y se prohíben las siguientes actividades:
La prohibición del uso de maquinaria pesada o herramientas que generen deflagraciones cuenta con excepciones muy delimitadas. No afectará a los trabajos de reparación urgente de infraestructuras públicas esenciales, tales como redes de energía eléctrica, gas natural o telecomunicaciones.
Estas actuaciones de emergencia deberán ser comunicadas previamente a los Servicios Territoriales de Medio Ambiente y ejecutarse bajo sus directrices de seguridad. También quedan excluidos de la prohibición los equipos necesarios para las tareas de extinción de incendios forestales.