El autor y periodista, Juan Carlos López Pinto, junto al pequeño ilustrador de las obras, Adrián Pinto Cáceres protagonizaban la presentación
Con el propósito de reforzar la biblioteca escolar del colegio rural agrupado (CRA)de Cantalpino, este pasado sábado 8 se presentaron los libros infantiles “Tú me pintas, yo te cuento” y “Tikis Mikis”, el último poemario infantil del escritor y periodista Juan Carlos López.
Pese al intenso calor, la coincidencia de actividades: La fiesta de la cerveza con vaquillas, el tardeo con disco móvil y el reclamo de las terrazas de la plaza y otras zonas en estas vísperas de fiestas de Cantalpino, además de las piscinas, la presentación de “Tú me pintas, yo te cuento” y TIKIS MIKIS superó las previsiones de la organización, y atrajo a un centenar de personas que llenaron la sala de exposiciones de la planta baja del Ayintamiento de Cantalpino. Los ingredientes de la actividad de promoción lectora eran tan sugerentes que numerosas familias con sus niños, adultos y algún abuelo de 90 años ocuparon todas las sillas colocadas inicialmente, lo que obligó a complementar con muchos más asientos para los asistentes al acto.
Ambos libros han contado con la colaboración del niño Adrián Pinto Cáceres ( 6 años)como autor de las ilustraciones, lo que ha atraído la atención de un nutrido grupo de cantalpineses, que adquirieron “Tú me pintas, yo te cuento” con el deseo cumplido de apoyar el refuerzo de la biblioteca escolar del colegio de Cantalpino.
La presentación contó con la presencia del alcalde, Manuel Antonio Hierro López, la directora del centro escolar, Noemí Galiana, miembros de la Asociación de Padres del cole, la compositora e intérprete y directora de coros, Matilde Chaves y el mago, actor, escritor e ilustrador Fernando Saldaña, que hizo deliciosos números de magia vinculados a la escritura y la lectura. Su poema de los números fue brillante y muy ligado a los libros presentados.
Música, magia, recital de poemas infantiles fueron los ingredientes de esta tarta vespertina en Cantalpino, que dejó el mejor sabor de boca a los asistentes y actuantes, especialmente del pequeño Adrián Pinto Cáceres, que tuvo la difícil responsabilidad de explicar las entrañas de este intercambio de lectoescritura y creatividad.
En el aire de la tarde resonaban los sones de la charanga local y la celebración de los 50 años de la Quinta de 1976, que escribieron y dibujaron risas y vivas de alegría en el cielo de Cabtalpino.