Durante su estancia en la villa ducal, los religiosos recorren los lugares históricos de la reforma teresiana y sanjuanista antes de continuar su ruta por otros municipios clave como Fontiveros o Duruelo.
La villa ducal de Alba de Tormes ha recibido a veinte jóvenes carmelitas descalzos procedentes de diversos países del mundo. Los religiosos afrontan la recta final de su preparación para realizar la profesión solemne en la Orden del Carmelo Descalzo.
Durante su estancia, los peregrinos centran sus jornadas en la oración, la convivencia y el estudio de las fuentes fundacionales. El objetivo principal es conectar directamente con los escenarios históricos donde se gestó la Reforma del Carmelo.
La agenda de los jóvenes carmelitas ha combinado la liturgia, la veneración de reliquias y el estudio del patrimonio artístico de la orden. Entre las principales actividades desarrolladas destacan las siguientes:

Durante su estancia en Alba de Tormes, los jóvenes se encuentran alojados en el histórico convento de San Juan de la Cruz. Este espacio les sirve como base de operaciones para mantener sus rutinas de oración, formación y vida comunitaria.
Tras concluir su paso por la villa ducal, la expedición continuará su viaje por otros enclaves fundamentales para la historia de la reforma teresiana y sanjuanista. La ruta incluye paradas en los siguientes municipios:
Esta experiencia de contacto directo con los lugares de origen de la orden pretende renovar el espíritu y el ideal que inspiraron a sus fundadores, sirviendo como preparación espiritual para su entrega definitiva a Dios.