Lunes, 03 de agosto de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Fallece Antonio Cañada, el hombre de la eterna sonrisa que convirtió la hostelería en un lugar de encuentro y amistad
X

OBITUARIO

Fallece Antonio Cañada, el hombre de la eterna sonrisa que convirtió la hostelería en un lugar de encuentro y amistad

Publicado 03/08/2026 11:28

La capilla ardiente está instalada en el Tanatorio La Dolorosa en Peñaranda. El funeral tendrá lugar este martes a las 12 de la mañana

Peñaranda ha amanecido este lunes con el corazón encogido tras conocer el fallecimiento de Antonio Cañada, uno de esos hombres cuya historia queda para siempre unida a la memoria colectiva de un pueblo. Histórico y querido hostelero peñarandino, Antonio dedicó gran parte de su vida a algo más que servir cafés o atender una barra: dedicó su tiempo a las personas, a las conversaciones, a las sonrisas y a esos pequeños momentos que hacen comunidad.

Su gran emblema fue la Cafetería Milan, en la Plaza Nueva, un lugar que bajo su dirección se convirtió en mucho más que un establecimiento hostelero. El Milan fue durante años un punto de encuentro para varias generaciones de peñarandinos y visitantes, un espacio lleno de vida donde Antonio dejaba siempre su sello personal: una palabra amable, una sonrisa sincera, un chascarrillo inesperado o una de sus bromas, capaces de arrancar una carcajada incluso en los días más grises.

Detrás de aquel lugar tan especial estuvo también la figura imprescindible de Petri Díaz, su compañera de vida y de camino, junto a quien formó un equipo inseparable al frente de una cafetería que llegó a convertirse en todo un referente local y comarcal. Juntos construyeron un legado basado en el trabajo, la cercanía y el cariño hacia quienes cruzaban sus puertas.

La pasión de Antonio por la hostelería encontró continuidad en su familia. Sus hijos recogieron ese testigo y lo transformaron en nuevos proyectos, como el reconocido Mesón El Candil, junto a su hijo Luis Cañada, y una nueva etapa de la Cafetería Milan con Antonio, “Toni”, al frente, manteniendo viva una historia que comenzó hace muchos años.

Quienes conocieron a Antonio recordarán especialmente su vitalidad, su carácter alegre y ese sentido del humor que fue su verdadera seña de identidad. Incluso tras su jubilación siguió regalando cercanía, energía y buen ánimo, permaneciendo fiel a esa forma de entender la vida basada en hacer felices a quienes le rodeaban.

Hoy Peñaranda pierde a un hostelero, pero sobre todo despide a una persona querida, a un vecino de los que dejan huella y a un hombre que supo ganarse el cariño de todos con algo tan sencillo y tan valioso como tratar a cada persona con afecto.

La capilla ardiente permanece instalada en el Tanatorio La Dolorosa de Peñaranda. El funeral será este martes, a las 12 de la mañana, en la iglesia parroquial peñarandina.

Desde Bracamonte al Día trasladamos nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos y seres queridos. Nuestro abrazo más sincero para todos ellos.