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FOTOS | Los retazos armuñeses de Concha Redondo, arte para celebrar el paisaje 
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EXPOSICIÓN

FOTOS | Los retazos armuñeses de Concha Redondo, arte para celebrar el paisaje 

Publicado 01/08/2026 12:53

La artista, profesora y educadora de AVIVA firma esta muestra de su pintura en la Casa Consistorial de Monterrubio de la Armuña

Tienen los cielos armuñeses una cualidad infinita de tonalidades, y bajo sus pinceladas y nubes, vive desde hace veinticuatro años la artista y docente Concha Redondo, autora de una breve muestra –no por ello menos interesante- que puede verse en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Monterrubio de la Armuña, su querido paisaje.

Docente durante toda su trayectoria, que todos los alumnos recuerdan por su buen hacer y su estímulo constante, Concha Redondo, en la actualidad, imparte clases de pintura y grabado de forma voluntaria para AVIVA y sobre todo, regresa con todo el tiempo del mundo a una actividad artística que nunca dejó pese a su entrega a la docencia. Grabadora, alumna de José Fuentes, ceramista y acuarelista, vuelve a la pintura dedicada ahora a esa naturaleza que no quiere imitar, sino evocar “más cerca de la emoción que de la descripción”. De ahí que sus constantes paseos con Nero, su perrito, sean el germen de este recorrido emocional por el paisaje de su querido pueblo que ha suscitado el interés del Ayuntamiento de Monterrubio de la Armuña, que le ha pedido esta muestra. En tiempos en los que la cultura puede y debe definir el territorio del corazón, es muy de agradecer que las instituciones más cercanas se aproximen a quienes son sus más próximos representantes. Y Concha Redondo es uno de los reflejos pictóricos –por suerte no la única- de este paisaje del corazón que retrata con originalidad: las hierbas, los cardos del camino, la iglesia y sus habitantes, la subida a la ermita del Viso, llamado el balcón de la Armuña, desde la que se ve toda la extensión de una comarca infinita…

Es Concha Redondo un paseante sabio que conoce muy bien su paisaje. Un paisaje sentido, asumido, vivido y reflejado a través de su particular uso del color –ocres y cielos morados, azules, habitados por la figura o el animal-. Su vuelta al óleo, óleo sobre tabla, sobre lienzo, alternando el uso de la espátula o el pincel, es bienvenido. El recorrido por las cárcavas de Monterrubio, que explica al ajeno con particular intensidad, incidiendo en el papel de la erosión y colorido, sus subidas al Viso, sus miradas, se reflejan en esta muestra que, además, incluye sus increíbles, bellísimos cuadernos de acuarelista, cuadernos de viaje. Desde hace un breve tiempo, Concha Redondo participa de este grupo de Sketchers comandado por otro habitante de Monterrubio, el fantástico Jerónimo Calvo, que recorre la ciudad retratando sus rincones. El uso de la acuarela en la pintura directa se ha convertido en un encuentro magnífico que conjuga amor por la ciudad, los paisajes y el intercambio entre artistas de todo tipo que abren generosamente la puerta al grupo. Ya es felizmente común verles recorriendo nuestros rincones, rincones que ocupan los maravillosos cuadernos de Concha, donde su letra –le gusta mucho rotular y fijar sus experiencias viajeras con todo tipo de detalles y poemas- borda los espacios en blanco que deja la acuarela. Maravillosos cuadernos de dibujo que admiran al visitante y le empujan a pintar, a fijar la experiencia a través de los pinceles viajeros. ¿No ha sido ese el impulso de Concha Redondo durante toda su larga y fecunda vida de docente? Llevar al espectador al arte, cuidadosa, maravillosamente. De ahí que visitar su breve muestra sea un regalo. Un regalo para quien quiera acercarse al Consistorio de su pueblo retratado, Monterrubio de la Armuña, un lugar cuya administración ha tenido el acierto y la justicia de pedirle estos “Retazos armuñeses” que tan bien lo definen. Un encargo al que ha respondido la artista como es ella, con entrega, pasión, destreza, corazón y latido. El que se lleva en el cuaderno del corazón quien la conoce y quien disfruta de su arte.

Fotografía: Carmen Borrego