Este valioso volumen, que sobrevivió a la Guerra Civil, contiene escritos autógrafos de la beata y doce pinturas sobre pergamino, entre las que destaca la conmovedora escena de la muerte de santa Teresa de Jesús en Alba de tormes.
En el marco del cuarto centenario de la muerte de la beata Ana de San Bartolomé (1549-1626), Alba de Tormes conmemora la profunda huella de quien fuera la compañera inseparable, secretaria y enfermera de santa Teresa de Jesús. La relevancia de su figura cobra un nuevo impulso gracias a un excepcional documento histórico-artístico custodiado en el Monasterio de santa Teresa de Jesús de las Madres Carmelitas Descalzas de Madrid, un libro que destaca por su incalculable valor patrimonial y su estrecha vinculación con la villa albense.
Este valioso volumen, de 18 centímetros de alto, 12 de ancho y 13 de fondo, destaca por su rica encuadernación en terciopelo de seda color púrpura y plata cincelada. En su cubierta frontal incorpora un medallón de plata con un Calvario grabado, mientras que la posterior luce un Agnus Dei con la inscripción latina «AGNUS DEI QUI TOLLIS PECCATA MUNDI», donde se aprecia la ausencia de una letra 'c' en la palabra «peccata» y la sustitución de «mundi» por el término francés «mondie».
Un origen ligado a Flandes y salvado de la guerra
La procedencia de la obra se sitúa en el Carmelo flamenco de Amberes, lugar donde la beata falleció en 1626 y donde se venera su sepulcro. Se trata de un obsequio de esta comunidad al Carmelo madrileño de santa Teresa de Jesús, fundado en 1684 por la madre Mariana Francisca de los Ángeles. El manuscrito llegó a Madrid a finales del siglo XVII, probablemente trasladado desde Flandes por los Padres Carmelitas Descalzos, en una época en la que dicho territorio pertenecía a la Monarquía Hispánica.
A lo largo de los siglos, la pieza ha sobrevivido a graves avatares históricos. Durante la Guerra Civil Española y los sucesos de 1931, el convento madrileño sufrió incendios y graves daños que obligaron a las religiosas a refugiarse con familiares. Aunque se perdieron numerosos retablos e imágenes, este libro logró salvarse gracias a que fue escondido por la comunidad antes de la reconstrucción del templo en 1939.
El manuscrito autógrafo y sus certificaciones
El núcleo del volumen lo constituye un manuscrito autógrafo de la beata que abarca sesenta páginas y media en octavo. Redactado hacia 1620 por obediencia, el texto recoge sus «Consideraciones piadosas sobre la Pasión de Cristo, las virtudes y la Santísima Virgen», título bajo el cual fue publicado en 1944 por el padre Matías del Niño Jesús en la Revista de Espiritualidad. Un detalle de gran valor caligráfico es el notable parecido de su grafía con la de santa Teresa de Jesús, quien fue su maestra de escritura.
La autenticidad del manuscrito queda certificada en el propio libro mediante varios testimonios históricos:
Iconografía teresiana y la escena de Alba de Tormes
El valor iconográfico del libro es extraordinario para la historia de la Orden. Al inicio, sobre papel, se conserva un grabado de estilo flamenco que representa la Transverberación de santa Teresa. Sin embargo, la parte más llamativa es una colección de doce pinturas al óleo sobre pergamino, de autoría anónima y excelente conservación, que ilustran pasajes de la vida de la beata junto a la Santa.
Entre estas ilustraciones, destaca especialmente una escena de mayor formato que muestra a la madre Teresa de Jesús enseñando a escribir a la hermana Ana de san Bartolomé de forma milagrosa. Para los lectores de Alba de Tormes, la imagen más conmovedora es aquella que retrata a la beata acompañando a la Santa en la villa ducal en el preciso instante de su muerte, un hecho histórico de gran relevancia ya que la mística abulense exhaló su último suspiro en brazos de su fiel secretaria.
Finalmente, el volumen se completa con doce manuscritos iluminados realizados hacia 1650 por el célebre artista flamenco Georges Herman Wilmart. Estas páginas contienen doce cuartetos poéticos dedicados a ensalzar la vida de la beata, consolidando a este libro como una de las reliquias históricas más completas y singulares del patrimonio carmelitano.