Las actuaciones incluyen el sacrificio de aves, desinfección de instalaciones e indemnizaciones a los ganaderos afectados
El Consejo de Gobierno ha sido informado de la declaración de emergencia acordada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental. Esta medida busca ejecutar actuaciones de sacrificio, destrucción y eliminación de aves en explotaciones afectadas por la enfermedad de Newcastle.
Para hacer frente a las indemnizaciones y costes derivados, la Junta de Castilla y León ha consignado un presupuesto inicial de 1,5 millones de euros. El objetivo primordial es erradicar la patología, evitar su propagación y proteger al sector avícola de la Comunidad.
La administración autonómica ha aclarado que esta enfermedad no supone un riesgo para la salud pública, ya que no se trata de una zoonosis y no afecta a los seres humanos. Sin embargo, su aparición provoca graves consecuencias económicas debido a las restricciones de movimiento de las aves.
Con esta partida presupuestaria, el Gobierno regional asumirá los gastos de las intervenciones excepcionales. De este modo, se evita que los costes recaigan sobre los ganaderos afectados por el sacrificio obligatorio de sus animales.
La intervención de la Junta se produce tras la confirmación oficial, el pasado 15 de junio, del primer foco de la enfermedad de Newcastle en Castilla y León. Este caso inicial se detectó en una granja de pollos de engorde en Aldea de San Miguel, en la provincia de Valladolid.
Siguiendo los estrictos protocolos de la normativa europea, la confirmación de un foco obliga al sacrificio inmediato de las aves. Posteriormente, se procede a la destrucción de los animales y materiales de riesgo bajo supervisión veterinaria oficial.
Los fondos autorizados por el Consejo de Gobierno se destinarán de manera íntegra a cubrir las siguientes actuaciones en las explotaciones avícolas con diagnóstico confirmado:
Esta medida excepcional refuerza el compromiso de la Junta con la prevención y erradicación de enfermedades ganaderas. Estas acciones son clave para mantener la competitividad y la seguridad alimentaria del sector agroalimentario regional.
En este sentido, Castilla y León ha destinado cerca de 12 millones de euros entre 2024 y lo que va de 2026 a los Programas Estatales de Erradicación de Enfermedades Animales, consolidando su esfuerzo presupuestario en sanidad ganadera.