El Ayuntamiento ha comenzado las obras de reurbanización con una inversión de 453.750,50 euros; el proyecto, con un plazo de ejecución de seis meses, solucionará de forma definitiva los problemas históricos de inundaciones que afectan a unos 850 vecinos
El Ayuntamiento de Villamayor comienza los trabajos de reurbanización de la zona norte de las Canteras con una inversión que supera los 453.000 euros. La actuación, que cuenta con un plazo de ejecución de seis meses, contempla la separación de las redes de saneamiento y pluviales para resolver un problema de filtraciones que afecta a los residentes desde hace más de cuarenta años.
La intervención marca la continuación del proyecto ejecutado el pasado año en la zona sur de la misma urbanización. Con este paso, la administración local busca completar la renovación integral del núcleo residencial más antiguo del municipio, atendiendo a una demanda vecinal histórica.
Los problemas de saturación de la red se originaron por el crecimiento progresivo de la urbanización durante las últimas cuatro décadas. La infraestructura de saneamiento original acabó absorbiendo los caudales de las sucesivas ampliaciones, lo que provocaba que el agua rebosara por los garajes y sótanos durante los episodios de tormentas intensas.
Los trabajos actuales no solo modernizarán el subsuelo, sino que transformarán por completo la superficie del Paseo de las Canteras y sus calles aledañas. El proyecto persigue mejorar la calidad de vida de aproximadamente 850 vecinos que residen en este sector de la localidad.
La solución técnica diseñada por los ingenieros consiste en la implantación de una nueva red independiente para la recogida de aguas pluviales. Al separar este sistema de la red de aguas residuales, se evita que las conducciones entren en carga y que el agua retorne hacia el interior de las viviendas.
Para garantizar la eficacia del sistema, se instalarán tuberías de gran capacidad con diámetros de 400 y 500 milímetros. Estas dimensiones están calculadas específicamente para absorber y canalizar de forma segura los picos de caudal que se registran durante las tormentas más severas.
Como medida de refuerzo, el proyecto incorpora dos aliviaderos hidráulicos soterrados que funcionarán como reguladores de caudal. Estos dispositivos almacenarán de manera temporal el exceso de agua en momentos de precipitaciones torrenciales para liberarla progresivamente a la red general, evitando colapsos.
La intervención en el subsuelo se aprovechará para ejecutar una reurbanización completa de la superficie. Las aceras se ampliarán hasta alcanzar un ancho mínimo de 1,80 metros, adaptando el entorno a la normativa vigente en materia de accesibilidad y eliminando las barreras arquitectónicas existentes.
El proyecto contempla la renovación de los siguientes servicios e infraestructuras:
Conscientes de las molestias que generan unos trabajos de esta envergadura, el consistorio ha diseñado un plan de movilidad temporal. Los residentes han sido informados previamente mediante bandos municipales sobre las restricciones de tráfico y los cortes de acceso a los garajes privados.
Para paliar la pérdida temporal de plazas de aparcamiento, el Ayuntamiento ha firmado un convenio de colaboración con propietarios de una parcela colindante. Este terreno, ubicado junto a la zona norte de la urbanización y con acceso desde el Camino Alto de Villares, se ha habilitado como estacionamiento disuasorio gratuito.
La obra cuenta con un presupuesto de adjudicación exacto de 453.750,50 euros y las previsiones técnicas apuntan a que los trabajos se prolongarán durante un periodo de seis meses hasta su completa recepción.