Los 105 participantes recibieron sus diplomas en una emotiva clausura celebrada en la Plaza del Conde, que también rindió homenaje a Adrián Ibarra con un minuto de silencio.
La XI edición de Mirobriga Campus puso este jueves el punto final a una nueva edición, marcada por el deporte, la convivencia y la diversión, pero también por la emoción y el recuerdo. La Plaza del Conde acogió el acto de clausura, en el que los 105 participantes, acompañados por sus familias, compartieron una tarde de despedida que dejó un sabor agridulce tras el reciente fallecimiento de Adrián Ibarra.
Antes de comenzar la gala, los organizadores quisieron rendir un sentido homenaje al joven mirobrigense, participante del campus y jugador con el dorsal número 11 y participante del campus en anteriores ediciones. Todos los asistentes guardaron un respetuoso minuto de silencio y enviaron un simbólico beso al cielo en su memoria, en uno de los momentos más emotivos de la tarde.
Tras este recuerdo, el acto continuó con la proyección de un vídeo que repasó los mejores momentos vividos durante el campus. Las imágenes reflejaron no solo el trabajo realizado sobre el terreno de juego, donde los participantes han aprendido y perfeccionado aspectos relacionados con el fútbol, sino también las numerosas actividades de ocio que han compartido a lo largo de estas semanas, como las jornadas de piragüismo, las excursiones al parque acuático y otras muchas propuestas que dejaron sonrisas, compañerismo y recuerdos imborrables.
A continuación, llegó el turno de la entrega de premios a los equipos más destacados en las diferentes actividades desarrolladas durante el campus, en sus diferentes categorías, escuela y prebenjamín, benjamín, alevín de primer año y alevín de segundo año e infantil, además del premio al mejor equipo al equipo vencedor del juego de búsqueda de la Copa del Mundo. Posteriormente, los 105 niños fueron recibiendo su diploma acreditativo de participación de manos de los monitores, en reconocimiento a su implicación y esfuerzo durante esta décima edición.
En esta clausura los niños no solamente tuvieron premios, sino que los jóvenes participantes quisieron tener un detalle con sus monitores que les han apoyado, divertido y entretenido durante estas semanas, por lo que al esfuerzo realizado tuvieron unos regalos para ellos.
Tras la entrega de diplomas Jesús García, directivo de Ciudad Rodrigo C.F, donde agradeció al Ayuntmaiento por su colaboración y agradeciendo a todos los monitores que año tras año están ahí para conseguir una experiencia inolvidable para los niños.
También tomo la palbra el teniente alcalde Ramón Sastre donde volvió a recordar a Adrián Ibarra y agradeció el esfuerzo de los monitores por acercar el deporte a los jovenes, haciendo que se lo pasen hasta bien y que pasen unos días maravillosos de convivencia, de tener amigos y de hacer lo que más les gusta.
La clausura concluyó con la interpretación del himno de Mirobriga Campus, poniendo el broche final a una edición muy especial. Después, participantes, familias y monitores disfrutaron de un último momento de convivencia, acompañado de música y numerosas fotografías, despidiéndose hasta el próximo verano.