El Servicio de Dermatología del Hospital HM Santísima Trinidad de Salamanca advierte sobre los peligros de la exposición solar sin control y desmiente mitos lesivos como el 'callo solar'.
Con la llegada de la época estival y el incremento de las actividades al aire libre, el Hospital HM Santísima Trinidad de Salamanca hace un llamamiento a la prudencia. El Servicio de Dermatología del centro insiste en la necesidad de mantener una exposición solar responsable para prevenir el cáncer de piel y frenar el envejecimiento prematuro.
En los últimos años, los especialistas asisten a una creciente polarización social entre quienes aplican fotoprotector de manera obsesiva y quienes defienden el denominado "callo solar". Esta última tendencia promueve la exposición progresiva, e incluso la quemadura, bajo la falsa creencia de que sirve para "endurecer" la piel.
Frente a estas corrientes, los expertos recuerdan que el sol aporta beneficios innegables, como la síntesis de vitamina D y la mejora del estado de ánimo, pero advierten de que no es inocuo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que la radiación ultravioleta es la causa principal de los tumores cutáneos.
El Dr. Daniel Rodríguez Baeza, dermatólogo del Hospital HM Santísima Trinidad, desmitifica la idea de que la piel se adapta tras sufrir quemaduras. "La piel no se vuelve más fuerte después de una quemadura, al contrario, acumula daño que deja memoria biológica", explica el especialista.
Para entender los riesgos reales, el Servicio de Dermatología detalla las diferencias entre los dos tipos de impactos que sufre nuestra piel:
La fotoprotección eficaz no depende exclusivamente de las cremas con filtro solar. El doctor Rodríguez Baeza subraya que estos productos son una herramienta útil, pero su eficacia se multiplica al combinarse con otras medidas de prevención física.
Los dermatólogos recomiendan incorporar de forma habitual los siguientes hábitos de protección:
Aunque toda la población debe protegerse, existen determinados colectivos que requieren una atención especial. Los expertos del centro salmantino aconsejan extremar las precauciones en niños y personas de piel clara, así como en aquellos con antecedentes de quemaduras.
Asimismo, quienes acumulan muchas horas al sol por motivos laborales o de ocio deben redoblar su seguridad. La combinación de sombra, ropa adecuada y fotoprotector es la mejor estrategia para disminuir el riesgo acumulado a lo largo de la vida.