Tras el traslado de sus restos a la iglesia de San Juan, el expediente definitivo será remitido a la Santa Sede para su validación en Roma
La causa de beatificación de la mística bejarana afronta una semana decisiva con el cierre de las actas diocesanas del proceso de exhumación. Tras el traslado de sus reliquias el pasado mes de junio, la documentación definitiva será remitida a la Santa Sede para su validación en Roma.
El proceso eclesiástico para la beatificación de la venerable Aurora Calvo avanza de forma definitiva en Béjar. Tras culminar los trabajos de campo, la diócesis se prepara para dar el cierre administrativo a una de las fases más complejas y simbólicas de la causa de la joven mística.
La clausura de esta etapa jurídica coincide con la gran acogida popular que ha tenido el reciente traslado de sus restos. Los devotos ya pueden acudir a venerar a la joven en su nueva ubicación, un espacio que busca revitalizar su memoria histórica y espiritual en la comarca salmantina.
El vicepostulador de la causa, Guillermo, coordina los últimos detalles de un expediente que recopila minuciosamente cada paso técnico y canónico dado durante los últimos meses. El objetivo final es que toda la documentación sea validada por el Vaticano.
El próximo 22 de julio de 2026, el obispo presidirá el acto oficial de clausura del tribunal de la exhumación en Béjar. Durante esta sesión solemne, el prelado ratificará formalmente todo el trabajo realizado por los miembros del tribunal diocesano.
Esta fase jurídica conlleva la firma de un volumen considerable de actas y diligencias oficiales que certifican la correcta manipulación y autenticidad de las reliquias. Una vez completado este trámite y sellados los documentos, todo el expediente será enviado directamente a la Santa Sede en Roma para su estudio definitivo.
Este cierre de la fase diocesana se produce semanas después del histórico traslado de los restos de Aurora Calvo, que tuvo lugar el pasado 20 de junio de 2026. La ceremonia dio cumplimiento a una petición expresa de la propia Santa Sede para dignificar el lugar de sepultura de la venerable.
El traslado se convirtió en una destacada manifestación de fervor popular en la ciudad. "Ese día fue un día que yo considero muy hermoso, y fue recibida con mucho cariño", ha recordado emocionado el vicepostulador, quien destaca la calidez con la que los bejaranos arroparon el trayecto de las reliquias.
Actualmente, los restos de la mística descansan en un "sitio noble" dentro de la iglesia de San Juan de Béjar. Según explica la vicepostulación, ya se ha constatado una notable afluencia de fieles que acuden diariamente a este templo para rezar ante su tumba.
La nueva ubicación en la iglesia de San Juan contrasta con el lugar donde la venerable reposó durante décadas. Originalmente, Aurora Calvo fue enterrada en el humilde patio de las misericordias del cementerio municipal, un espacio caracterizado por su extrema humedad y difícil acceso.
Esta sepultura inicial fue una elección personal de la propia joven, quien, haciendo gala de su profunda humildad, rechazó ser enterrada en los panteones de su familia. En su lugar, pidió descansar junto a las personas que no tenían familia ni recursos económicos en la ciudad.
Sin embargo, la ubicación en este espacio tan escondido terminó por afectar negativamente a la devoción popular. "Eso yo creo que también ha afectado el que se haya ido perdiendo un poco el cariño por Aurora, el recuerdo de Aurora", ha reflexionado Guillermo sobre la necesidad del traslado.
Tras la clausura del tribunal el 22 de julio, la vicepostulación iniciará una nueva etapa de divulgación. Entre las propuestas destaca la iniciativa de consagrar los días 22 de cada mes a la memoria de la venerable en Béjar, promoviendo actos litúrgicos y de oración.
Asimismo, se trabaja en la idea de erigir un monumento público en honor a Aurora Calvo en las calles de la localidad, reconociendo su labor social como coordinadora de 225 catequistas y su entrega a los más desfavorecidos durante su juventud.
Para alcanzar la beatificación, la causa queda ahora a la espera de la certificación científica de un milagro atribuido a su intercesión. Aunque el vicepostulador afirma que reciben testimonios de gracias constantemente, la Iglesia exige un expediente médico riguroso que demuestre una curación inexplicable para la ciencia.