El novillero salmantino se sobrepuso con capacidad y raza a un lote sin opciones de triunfo.
Julio Norte cortó una oreja este sábado en el arranque de la Feria de Santiago en la localidad cántabra de Santander. El charro se mostró solvente y muy capaz frente a un lote sin apenas opción de triunfo de la ganadería de Montealto, ya que el segundo de su lote no le ofreció ninguna opción de lucimiento. Según el portal Cultoro, así fue la actuación de Julio Norte en Santander:
El segundo fue un castaño de preciosas hechuras. Rematado como una pelota, algo montado, pero bajo, acucharado de cuerna, con desarrollo de pitón y enseñando las puntas. Lo recibió Julio Norte con dos largas cambiadas y una decena de chicuelinas para rematar de media y revolera. Muy jaleado. Cumplió en el peto el astado. No se inmutó Norte en el quite fundiendo chicuelinas y tafalleras, en las que cambió el pitón en un par de ocasiones. Más todavía tragó en el prólogo del trasteo de rodillas, que inició con un farol invertido. Muy reunido y aguantando varios parones del castaño. Fue un animal bravo, con mucha calidad, que embistió con el hocico muy abajo, aunque le faltó una brizna más de profundidad. Poco le importó al novillero castellano que, según fue perdiendo el ímpetu su adversario, se fue incrustando más y más entre los pitones. Muy hundido en la arena. Todo aplomo. Sin perder un paso. El final, más hierático si cabe, pasando el toro una y otra vez. Circulares, pases de las flores, cambiados por la espalda… Sin enmendarse. Ni un titubeo. Se le vio muy cómodo en esas cercanías. Faena de novillero hecho, listo para el cuatreño, que rubricó de una buena estocada. Vendió cara su muerte, de bravo, en los medios. Oreja.
Tardó lo suyo en asomar por chiqueros el quinto, novillo fino de cabos, acapachado, bizco y estrecho de sienes, con perfil. Salió suelto y desentendido, haciendo caso omiso a Julio Norte que le saludó de rodillas con dos largas cambiadas. Empujó en el caballo en un puyazo largo, pero en el que terminó durmiéndose tras sacar a la montura más allá del tercio. El de Montealto cantó la gallina en banderillas, pues, tras el segundo par, buscó cobijo en los terrenos de sol. Ya nunca saldría de allí. Muy aquerenciado. Norte no se arrugó y planteó en ese sitio su quehacer. Comenzó de nuevo con ambas rodillas en tierra. Resolvió luego con convicción las dificultades del novillo, atrincherado en las tablas, y se impuso en una faena a milímetros de su adversario. Incluso logró arañar, de uno en uno, muletazos estimables. Muy firme y tragando lo suyo hasta invadir incluso los terrenos de su oponente. El trofeo y la salida en hombros estaba en el aire, pero se esfumó por sus aceros romos.
FICHA DEL FESTEJO
Sábado, 18 de julio de 2026. Plaza de toros de Santander (Cantabria). Novillada con picadores. Primera de la Feria de Santiago 2026. Más de tres cuartos de entrada en los tendidos. Novillos de Montealto. Serios y bien presentados. Pronto y con celo el primero; codicioso y humillador el bravo segundo; duró un suspiro el tercero, parado y a menos; noble y humillador el cuarto; completamente parado el quinto; El sexto, encastado, sacó genio en el último tercio, algo desentendido, le faltaron finales.
Álvaro Serrano, de verde bandera y oro: oreja y oreja.
Julio Norte, de rosa y oro: oreja y silencio tras aviso.
Ignacio Garibay, de lila y plata: silencio y silencio tras aviso.