Con solo 26 años se ha convertido en el procurador más joven de la cámara autonómica, un reto que asume con “responsabilidad” defendiendo el modelo de gestión de Mañueco frente a la “inacción” del Gobierno central
Cruzar el umbral de las Cortes de Castilla y León con apenas 26 años conlleva una mezcla inevitable de vértigo y profunda responsabilidad. Así lo define en una entrevista para SALAMANCArtv AL DÍA el salmantino Ángel Porras, que acaba de asumir su escaño convirtiéndose en el parlamentario más joven de la XII Legislatura.
Su llegada al hemiciclo autonómico como número tres de la candidatura del Partido Popular por Salamanca liderada por Alfonso Fernández Mañueco, es la consecuencia natural de una vocación de servicio público que comenzó a gestarse en su adolescencia. Ahora asume su escaño con una mezcla de respeto reverencial y una ilusión desbordante. Sabe que las miradas se posan sobre él por su juventud, pero asume el reto como una oportunidad de demostrar que las nuevas generaciones tienen mucho que aportar.
En un hemiciclo compuesto por 83 procuradores, ser el benjamín de la cámara no es una tarea sencilla. El propio Porras reconoce que los primeros días en Valladolid han sido una mezcla de emociones intensas, donde la ilusión por empezar a trabajar se entrelaza con la lógica incertidumbre de quien se estrena en la máxima representación autonómica.
“Siento un punto de nervios, pero sobre todo ilusión de poder representar a los salmantinos”, confiesa al rememorar el momento en que tomó posesión de su escaño.
El camino de Ángel Porras en el compromiso social comenzó cuando apenas era un adolescente de 15 años en Iniciativa Joven, el espacio que Nuevas Generaciones reserva para aquellos menores de edad que ya sienten el impulso de participar en la vida pública.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó a los 19 años, durante los convulsos días de la moción de censura a nivel nacional en 2018, un episodio histórico que marcó profundamente su visión del país.
Aquel acontecimiento, defendido entonces por figuras que hoy se encuentran en el centro de graves polémicas judiciales, despertó en el joven salmantino la necesidad de dar un paso al frente. Porras reflexiona sobre la paradoja de aquellos discursos contra la corrupción pronunciados por quienes años después acabarían salpicados por los tribunales.
Esa realidad le llevó a la firme convicción de que la juventud no puede ser un mero espectador de los acontecimientos. “Creo que los jóvenes debemos hacer política, y si no haces política, la van a hacer por ti”, explica el actual presidente de Nuevas Generaciones de Salamanca.
El procurador defiende que la juventud actual posee un agudo sentido crítico y reacciona con indignación ante el deterioro institucional. “Los jóvenes no somos tontos y vemos lo que hay ahora mismo en nuestra sociedad”, añade.

La preparación académica de Ángel Porras combina la rigurosidad del Derecho con una clara vocación por el servicio público local. Tras finalizar sus estudios universitarios en la USAL, el joven salmantino decidió enfocar su carrera profesional hacia la administración local, preparando la oposición de Secretario-Interventor de ayuntamiento.
Este esfuerzo culminó con éxito el pasado mes de noviembre, cuando logró aprobar el proceso selectivo. Actualmente, como funcionario en expectativa de destino, aguarda la asignación de su primer ayuntamiento por parte del Ministerio, habiendo tenido que cesar en sus funciones previas debido a las incompatibilidades legales de su nuevo estatus parlamentario.
Durante dos años, Porras ha desempañado la labor de asesor eventual del Grupo Popular en la Diputación de Salamanca, una etapa fundamental para conocer la realidad más íntima y compleja de la provincia.
Su trabajo consistía en ofrecer soporte técnico, resolver dudas sobre convocatorias de planes provinciales, colaborar en la elaboración de presupuestos municipales o redactar informes jurídicos para los alcaldes y concejales de los pequeños municipios salmantinos, entre otros.
Esta inmersión en la gestión diaria de la provincia le permitió comprender que la política local es, en su inmensa mayoría, un ejercicio de generosidad absoluta. Salamanca, con sus más de 360 municipios, es la segunda provincia de España con mayor dispersión y número de ayuntamientos.
En este escenario, la figura del alcalde rural de la provincia emerge como la de un servidor público ejemplar. “Son políticos que no cobran, sino al revés, muchas veces les cuesta su tiempo y les cuesta su esfuerzo en lo personal”, destaca.
La supervivencia del medio rural salmantino depende de la capacidad de las instituciones para ofrecer respuestas concretas a problemas cotidianos. Durante su etapa en la Diputación, el ahora procurador pudo constatar que las principales demandas de los alcaldes giran en torno a la suficiencia financiera.
El incremento estacional de la población durante los meses de verano multiplica la exigencia sobre servicios como el abastecimiento de agua, la recogida de residuos o el alumbrado público, mientras que los recursos económicos de los ayuntamientos siguen siendo limitados debido a la baja densidad demográfica habitual.
Para hacer frente a este desafío, Porras destaca la efectividad de las políticas transversales impulsadas tanto por la Diputación de Salamanca como por la Junta de Castilla y León. Entre estas medidas, resalta la importancia de los planes de apoyo municipal para la contratación de personal de servicios.
Asimismo, pone en valor programas innovadores como el destinado a subvencionar la apertura y mantenimiento de los bares en los municipios más pequeños. “Es fundamental tener un lugar de encuentro”, explica.
La vivienda es otro de los pilares fundamentales para fijar población en el territorio. En este sentido, el procurador ensalza el Programa Rehabitare de la administración autonómica, una iniciativa que permite recuperar y acondicionar antiguas viviendas de titularidad municipal para ofrecerlas en régimen de alquiler social. “Estas políticas reales y tangibles son el único camino efectivo para combatir la despoblación y garantizar un futuro de oportunidades para las familias jóvenes que deseen establecer su proyecto de vida en el medio rural salmantino”.
Como representante de los jóvenes en el parlamento autonómico, Ángel Porras analiza con preocupación las dos grandes barreras que impiden la emancipación y el desarrollo de su generación: el acceso al mercado laboral y las dificultades para adquirir o alquilar una vivienda.
El procurador califica de inaceptable que España lidere las tasas de desempleo juvenil en el ámbito de la Unión Europea. “No puede ser que un país como España lidere esa tasa”, critica
Así, defiende la estrategia autonómica que se centra en “conectar la excelencia educativa demostrada con el tejido productivo a través de programas específicos de retención del talento, incentivos para la primera experiencia laboral de los egresados universitarios y ayudas directas para el fomento del autoempleo”.
La trayectoria de Ángel Porras ha estado estrechamente ligada a la figura de Alfonso Fernández Mañueco, a quien define no solo como un referente político, sino como un amigo cercano. Su relación se remonta a los años en que Mañueco desempeñaba el cargo de alcalde de Salamanca.
Esta cercanía le permite describir al presidente de la Junta como una persona dialogante, profundamente conocedora de la realidad municipal y siempre dispuesta a escuchar y atender las demandas de los alcaldes de toda la comunidad autónoma. “Alfonso es una persona muy cercana. Su liderazgo se caracteriza por una notable capacidad de negociación y búsqueda de consensos, una cualidad imprescindible en el actual escenario político”.
Esta actitud facilitó el pacto de gobernabilidad con Ciudadanos en 2019 y, posteriormente, el acuerdo de coalición con VOX. Porras defiende este último como un pacto de estabilidad que garantiza un gobierno sólido para Castilla y León, permitiendo desarrollar la práctica totalidad del programa electoral del Partido Popular al tiempo que se integran propuestas de sus socios de gobierno.
Porras critica con firmeza las relaciones con el Gobierno de España y la situación de las infraestructuras en la provincia de Salamanca. Porras ha denunciado el profundo deterioro institucional al que, a su juicio, se está sometiendo a la democracia española debido a los constantes escándalos que afectan al entorno del presidente del Gobierno.
“Resulta incomprensible que no se asuman responsabilidades políticas en comparación con otros países europeos, donde las discrepancias o las sospechas de irregularidades conllevan la dimisión inmediata de los cargos públicos”, explica.
Este descontento político se traduce en una denuncia concreta sobre el aislamiento ferroviario que sufre Salamanca. El salmantino acusa al Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, de marginar sistemáticamente a la provincia al negarse a recuperar las frecuencias de trenes previas a la pandemia, especialmente la demandada cuarta frecuencia del Alvia con Madrid.
Porras califica la gestión del ministro de ineficaz y ofensiva para los salmantinos, señalando que la falta de conexiones no se debe a la carencia de maquinistas, trenes o demanda real de viajeros, sino a una absoluta falta de voluntad política por parte del Ejecutivo central.
Asimismo, el parlamentario critica la supresión de paradas de autobús en las zonas rurales de la provincia, como la comarca de la Sierra de Francia y la zona de Linares de Riofrío, de donde es originario. “Esta pérdida de servicios de transporte público ahonda en la brecha territorial y dificulta la movilidad de las personas mayores”, añade.
Frente a este olvido estatal, Porras defiende la necesidad de mantener un frente común en las Cortes autonómicas para exigir el respeto y las inversiones que corresponden a Castilla y León por derecho y justicia distributiva.
Al iniciar su andadura en las Cortes de Castilla y León, Ángel Porras quiere despojarse de la rigidez de las siglas para hablar directamente al corazón de sus paisanos. Su objetivo para los próximos cuatro años es ejercer una representación cercana, útil y transparente, alejada de la polarización y el enfrentamiento constante.
El procurador más joven de la cámara autonómica concibe su escaño como un canal directo al servicio de todos los salmantinos, sin distinción de edad o ideología, trasladando sus necesidades reales al centro del debate parlamentario. “Nuestra puerta siempre va a estar abierta a recibir todas las indicaciones y todas las medidas”, concluye.
