Los agentes explican que este tipo de actos tienen consecuencias y hacen un llamamiento a la responsabilidad vecinal
La Policía Local de Peñaranda ha alertado de la aparición, durante los últimos días, de varios aspersores del sistema de riego municipal rotos de forma intencionada.
Desde el cuerpo policial recuerdan que dañar el mobiliario y las instalaciones públicas es un delito recogido en el Código Penal y que este tipo de actos puede conllevar importantes consecuencias para sus responsables, entre ellas multas económicas, antecedentes penales y la obligación de asumir el coste de los daños ocasionados.
Además, señalan que si los autores son menores de edad también pueden derivarse responsabilidades, debiendo responder sus padres o tutores por los perjuicios causados.
La Policía Local hace un llamamiento al civismo y al respeto por los espacios públicos, recordando que el mobiliario urbano y las instalaciones municipales son patrimonio de todos los vecinos. “Cuidar nuestro municipio es cosa de todos”, insisten desde el cuerpo policial, que pide la colaboración ciudadana para preservar los bienes comunes y evitar nuevos actos vandálicos.