El monolito creado en homenaje a las víctimas acogía un año más el acto de recuerdo
Peñaranda ha vuelto a rendir homenaje este jueves a las víctimas de la catástrofe del polvorín, una de las tragedias que más profundamente ha marcado la historia de la ciudad. Ochenta y siete años después de aquella fatídica explosión, el recuerdo sigue muy presente entre los peñarandinos.
A las once en punto de la mañana, la alcaldesa, Carmen Ávila, acompañada por miembros de la Corporación Municipal y numerosos vecinos, ha depositado un ramo de flores junto al monolito levantado en memoria de todas las víctimas, situado junto a la estación de tren.
Con este sencillo pero sentido gesto, Peñaranda ha vuelto a demostrar que la memoria permanece intacta y que el paso del tiempo no borra el recuerdo de quienes perdieron la vida en una tragedia que conmocionó a toda la zona y dejó una profunda huella en la ciudad.
El acto, celebrado en un ambiente de respeto y recogimiento, ha servido para recordar a todas las personas que fallecieron como consecuencia de la explosión y para renovar el compromiso de mantener viva su memoria.
Cada 9 de julio, Peñaranda mira a su pasado para recordar a las víctimas de una jornada que cambió para siempre la historia de sus calles y sus gentes. Un recuerdo que continúa vivo generación tras generación y que encuentra en este homenaje anual una muestra del cariño y el respeto de todo un pueblo hacia quienes sufrieron las consecuencias de aquella tragedia.