El torero salmantino descuenta horas para su debut este miércoles en la Feria de San Fermín de Pamplona. El diestro charro lidiará reses de Cebada Gago junto a Román y David Galván en una de las citas más trascendentales de su carrera. En una entrevista exclusiva, analiza sus sensaciones y objetivos ante este importante compromiso.
El torero salmantino Manuel Diosleguarde ultima los preparativos para su esperado debut en la Feria de San Fermín de Pamplona este miércoles, 8 de julio. El diestro afronta este importante compromiso acartelado junto a Román y David Galván para lidiar la seria corrida de Cebada Gago.
En una entrevista exclusiva concedida a SALAMANCArtv AL DÍA, el diestro charro comparte sus sensaciones a pocas horas de hacer el paseíllo en el coso navarro. La expectación es máxima ante la comparecencia del espada en una de las citas más relevantes de su trayectoria.
En este encuentro, Diosleguarde analiza sus sensaciones previas, detalla cómo ha imaginado una jornada que vivirá intensamente desde la mañana y repasa el momento clave de su trayectoria profesional en el que llega a esta trascendental cita.
El diestro salmantino reconoce que los días previos están marcados por una intensa mezcla de sentimientos. "Sobre todo de ilusión, por la importancia y la categoría que tiene Pamplona", explica el torero, quien asume con madurez el desafío.
A la motivación de presentarse ante una de las aficiones más singulares del mundo taurino se suma la presión propia de la cita. Diosleguarde añade que siente "a la vez responsabilidad porque soy consciente de la trascendencia que puede tener un triunfo en esa plaza".
Diosleguarde prefiere mantener una mentalidad positiva y visualizar el éxito en el ruedo. "Siempre uno se pone en lo mejor y me veo triunfando", confiesa con optimismo sobre una tarde que puede marcar un antes y un después.
Su intención es que todo fluya de la manera más normal posible durante las horas previas al festejo. "Intentaré que todo vaya con naturalidad y disfrutarlo porque me siento un privilegiado", asegura el joven espada salmantino.
Además, el torero no quiere perderse la esencia de la fiesta pamplonesa y confirma que se sumergirá en el ambiente desde temprano. "Seguro que sí que viviré todo desde por la mañana e iré al encierro", afirma sobre sus planes para el miércoles.
"Nunca he estado en Pamplona en los toros", revela, aunque matiza que conoce perfectamente su atmósfera gracias a las retransmisiones televisivas. El diestro destaca la dualidad de un público que sabe compaginar la diversión con el rigor taurino. Define el coso como "una plaza con mucha personalidad, muy festiva y que la gente va a pasárselo bien", algo característico de San Fermín.
No obstante, recalca que la plaza también posee una gran sensibilidad artística cuando se hace el toreo de verdad. "Cuando un torero se entrega en la plaza y hace el toreo, hay buenos aficionados y saben cantarlo", asegura Diosleguarde.
El encierro de Cebada Gago es uno de los platos fuertes del ciclo por su habitual seriedad y las complicaciones que suele plantear. Manuel Diosleguarde ha seguido de cerca la evolución de los astados: "Conozco la corrida, la he podido ver en el campo y en muchas fotos y vídeos estos días".
Respecto a las características de los toros reseñados, el salmantino destaca su excelente presentación y el respeto que imponen. "Es una buena corrida de toros, muy bien hecha, pero con la seriedad y el trapío que exige Pamplona", analiza el espada.
El principal propósito de Diosleguarde va más allá de un resultado numérico de trofeos, buscando calar hondo en los tendidos. "El objetivo es que la afición de Pamplona me conozca y salga hablando de mí de la plaza", y añade con ambición: "Ojalá pueda abrir esa puerta grande".
El torero llega a Navarra respaldado por sus recientes actuaciones, especialmente su paso por Las Ventas y otros triunfos previos que han consolidado su confianza en plazas como Valladolid y Zamora. "Cuando las cosas van rodando, siempre uno coge seguridad y motivación", argumenta.
Diosleguarde concluye con la firme convicción de que se encuentra en el momento idóneo para dar el gran salto en el escalafón. "Llego a Pamplona en un momento importante de mi carrera", afirma con rotundidad, expresando su deseo de que "esta tarde sea el trampolín que me lleve a las grandes ferias".