No les gusta la fórmula para los fines de semana en esta línea y califican la medida de "parche inviable", al tiempo que reclaman soluciones a los problemas estructurales del transporte urbano y metropolitano.
La Federación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Salamanca y Provincia (FEVESA) ha mostrado su rechazo absoluto a la implantación del sistema de autobús «bajo demanda» anunciado por el Ayuntamiento para la línea 15 durante los fines de semana.
La organización vecinal considera que esta medida, planteada como respuesta a las movilizaciones de los últimos meses, es un "parche digital" inviable que no soluciona las carencias del servicio. Además, critican que la iniciativa no estará operativa hasta finales de agosto, acumulando un retraso de dos meses respecto a los plazos previstos.
Los representantes de FEVESA denuncian que el consistorio salmantino ha tomado esta decisión de manera unilateral, sin contactar con los colectivos vecinales implicados para explicar el funcionamiento de la aplicación móvil necesaria para reservar plaza.
La medida afecta directamente a los barrios de Pizarrales, Capuchinos, Barrio Blanco y El Carmen, cuyos vecinos ya se manifestaron de forma multitudinaria el pasado 17 de junio para exigir un transporte público digno.
Para la federación, la obligación de reservar plaza con antelación a través de una plataforma digital desvirtúa el concepto de transporte público. FEVESA advierte que este modelo perjudica especialmente a las personas mayores y a los usuarios que dependen de esta línea para acudir al Hospital de Salamanca.
La organización recuerda que este tipo de gestión bajo demanda ya ha fracasado en otras ciudades debido a su complejidad técnica y a su baja tasa de utilización, convirtiéndose en una "caricatura" del servicio necesario.
FEVESA señala que, mientras se anuncian estas medidas, los problemas de fondo de la red de transporte de Salamanca continúan sin recibir respuesta por parte del Ayuntamiento. Entre las principales deficiencias, destacan los retrasos sistemáticos y la falta de fiabilidad en la información de las marquesinas.
Asimismo, denuncian la desconexión entre el autobús urbano y el metropolitano, lo que obliga a los residentes de municipios del alfoz como Santa Marta de Tormes, Cabrerizos, Carbajosa, Villares de la Reina o Pelabravo a pagar doble billete y soportar tiempos de espera descoordinados.
La federación insiste en la necesidad de avanzar hacia un Consorcio Metropolitano de Transporte con tarifa integrada y una planificación conjunta entre el Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León.
La situación de los municipios rurales de la provincia también forma parte de las reclamaciones, con servicios insuficientes o inexistentes en muchas localidades que llevan años demandando conexiones básicas.
FEVESA defiende que existen pequeños ajustes de recorridos y horarios solicitados por los usuarios que no requerirían incrementar la flota ni realizar grandes inversiones económicas, pero que siguen siendo ignorados por la administración local.
Con más de 5,7 millones de desplazamientos registrados en el transporte público de Salamanca durante el año 2025, la federación asegura que los ciudadanos quieren utilizar el autobús, pero exigen un trato respetuoso y soluciones reales, por lo que mantendrán las movilizaciones hasta obtener respuestas concretas.