La industria es el sector más afectado con un 8,1 %, mientras que la construcción presenta la menor tasa con un 4,9 %.
La tasa de absentismo laboral en Castilla y León se situó en el 7,3 % durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento de tres décimas en comparación con el mismo periodo del año anterior. Con este incremento, la comunidad autónoma se posiciona una décima por encima de la media nacional, que se fijó en el 7,2 %.
Así lo revela el último Informe de absentismo elaborado por Randstad Research a partir de los datos de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del Instituto Nacional de Estadística (INE). El estudio analiza la evolución de las ausencias de los profesionales en sus puestos de trabajo durante los primeros tres meses del año.
En lo que respecta al absentismo debido exclusivamente a incapacidad temporal (IT) o baja médica, la tasa en la comunidad autónoma aumentó una décima en términos interanuales, alcanzando el 5,5 %. Este indicador mantiene a Castilla y León muy alineada con el conjunto del país, cuya media se situó en el 5,6 %.
Los datos confirman una tendencia que preocupa al tejido empresarial por su impacto directo en la productividad. El director de Randstad Research, Valentín Bote, ha advertido de que "los datos reflejan una tendencia al alza en el absentismo laboral desde 2019", un incremento que es especialmente significativo en las bajas médicas.
El comportamiento del absentismo varía de forma notable según el sector económico analizado. En Castilla y León, la industria es la que presenta una mayor tasa de ausencias, registrando un 8,1 % de las horas pactadas, lo que supone un aumento de dos décimas respecto al año anterior.
Por su parte, el sector servicios experimentó el mayor incremento interanual al subir cinco décimas, situando su tasa de absentismo en el 7,3 %. En este sector, las ausencias derivadas de incapacidad temporal crecieron dos décimas hasta alcanzar el 5,4 %.
En el extremo opuesto, la construcción se mantiene como el sector con menor nivel de absentismo en la región, con una tasa del 4,9 %, lo que representa un descenso de 1,2 puntos porcentuales. Las bajas por incapacidad temporal en esta actividad cayeron un punto, situándose en el 4,0 %.
En la comparativa por territorios, el País Vasco lidera el absentismo a nivel nacional con una tasa del 9,4 % de las horas pactadas. Le siguen muy de cerca Asturias, con un 9,1 %, y Canarias, que registra un 8,9 % en el primer trimestre del año.
Por el contrario, las tasas más bajas de todo el país se localizan en Baleares, con un 5,9 %, seguida de la Comunidad de Madrid (6,2 %) y La Rioja (6,4 %). Castilla y León, con su 7,3 %, se ubica en la zona media-alta de la tabla nacional.
En cuanto a la evolución interanual, los incrementos más destacados se produjeron en Asturias, con una subida de un punto porcentual, Andalucía (seis décimas) y Aragón (cinco décimas). La Rioja y Canarias fueron las únicas regiones que lograron reducir sus cifras.
A nivel nacional, el absentismo general repuntó dos décimas hasta situarse en el 7,2 %. Esto significa que, en promedio diario, 1.602.889 personas no acudieron a su puesto de trabajo en toda España durante el primer trimestre de 2026.
De esa cifra total de ausencias diarias, 1.240.138 personas se encontraban de baja médica certificada. Las restantes 362.000 personas se ausentaron por motivos no médicos, lo que representa el 22,6 % del total de las ausencias registradas en el país.
Esta evolución, según los expertos, plantea la necesidad de analizar detalladamente los factores que impulsan estas ausencias. El objetivo es mitigar su impacto sobre la competitividad empresarial y garantizar la sostenibilidad del mercado laboral en un contexto de transformación económica.