Perdió la categoría en el verde y cayó a la cuarta división del fútbol español, pero las deudas le obligaron a bajar una más
El Arenteiro ha consumado su descenso administrativo a Tercera RFEF después de no poder hacer frente a las cantidades adeudadas a su plantilla dentro del plazo fijado por la Real Federación Española de Fútbol, un desenlace que pone el broche a una crisis económica que llevaba meses gestándose.
El conjunto de O Carballiño había descendido deportivamente esta temporada desde Primera RFEF a Segunda RFEF, pero la delicada situación financiera de la entidad le impedirá competir en esa categoría. El club confirmó que no pudo satisfacer los pagos exigidos por la Comisión Mixta de la AFE, lo que activa automáticamente el descenso administrativo a Tercera RFEF.
La noticia supone un giro radical para un club que hace apenas unos meses compartía competición con Unionistas. Durante la temporada 25-26 ambos equipos coincidieron en el Grupo I de Primera RFEF, enfrentándose en una categoría que el Arenteiro había alcanzado tras una histórica etapa de crecimiento deportivo. En Galicia se produjo un 1-0 y en Salamanca un 3-1.
Sin embargo, el proyecto comenzó a resquebrajarse con una grave crisis económica. La entidad llegó a reconocer una deuda millonaria y varios meses de impagos a jugadores y cuerpo técnico. La plantilla denunció públicamente la situación y el club inició un preconcurso de acreedores en busca de una solución que finalmente no llegó a tiempo. El descenso administrativo no solo supone perder una categoría más, sino que obliga al Arenteiro a reconstruirse prácticamente desde cero. Además, la entidad deberá completar ahora todos los requisitos económicos y administrativos para poder inscribirse en Tercera RFEF y garantizar su continuidad.