Estas subvenciones buscan facilitar la creación de nuevos proyectos empresariales liderados por autónomos en la Comunidad.
La Junta de Castilla y León ha reafirmado su compromiso con el tejido empresarial de la Comunidad coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las Microempresas y las Pymes. En este marco, el Ejecutivo autonómico ha anunciado una importante inyección económica para fomentar el emprendimiento en las nueve provincias.
La Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio convocará en los próximos días una nueva línea de subvenciones destinada al autoempleo. Esta convocatoria contará con un presupuesto global de 10 millones de euros, una cifra orientada a facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos empresariales.
El consejero del área, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha destacado que se trata de una cuantía sin precedentes para apoyar la creación de actividad económica. El objetivo prioritario es respaldar a los emprendedores, a quienes ha definido como los verdaderos impulsores de la dinamización laboral en el territorio.
La Comunidad autónoma registra actualmente más de un millón de personas ocupadas, un volumen de empleo que se sostiene de manera directa sobre la actividad de miles de pequeñas empresas y trabajadores por cuenta propia. El esfuerzo de estos colectivos resulta clave para la cohesión territorial, especialmente en las zonas rurales.
Desde la administración autonómica se incide en que estas empresas y autónomos son el motor del crecimiento económico regional. Por ello, la nueva línea de ayudas busca reducir las barreras iniciales a las que se enfrentan quienes deciden iniciar un negocio en Castilla y León.
La gestión de estos fondos se canalizará a través del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL). Este organismo trabaja en la consolidación de un modelo de políticas activas que sitúa a la empresa en el centro de sus actuaciones estratégicas.
Entre las funciones reforzadas por el ECYL se encuentran las siguientes:
Este plan de acompañamiento responde a la dimensión mayoritaria de las empresas de la Comunidad, que al ser principalmente microempresas y pymes, requieren de un soporte público constante para afrontar procesos de selección y consolidación en el mercado.