El sindicato CSIF ha denunciado la decisión del IMSERSO de cerrar el Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física (CRMF) de Salamanca, y lamenta la falta de garantías para la continuidad de los tratamientos de los usuarios y el futuro laboral de la plantilla.
El sindicato CSIF ha denunciado públicamente la "enorme preocupación" generada en el CRMF de Salamanca, ubicado en la avenida de Villamayor, tras confirmarse su próximo cierre como recurso estatal. La decisión fue comunicada por responsables del IMSERSO durante una reciente visita a las instalaciones.
Según explica la organización sindical, la dirección del Instituto de Mayores y Servicios Sociales trasladó a la plantilla la intención de clausurar el centro. Sin embargo, la reunión no sirvió para aportar tranquilidad ni una hoja de ruta clara sobre el futuro de las instalaciones.
Desde CSIF Salamanca, cuyo presidente es Federico Martín, se critica con dureza tanto el fondo como la forma de esta medida. El sindicato lamenta que se hable de cierre o traspaso sin entregar documentación oficial suficiente ni concretar un calendario real de actuaciones.
La mayor alarma se centra en la situación de las personas usuarias, especialmente las más vulnerables. La previsión transmitida contempla que regresen a sus domicilios o, en caso de no ser posible, sean reubicadas en otros centros del IMSERSO.
Para el sindicato, esta respuesta es del todo insuficiente. Exigen aclarar dónde, cuándo y en qué condiciones se garantizará la continuidad de sus tratamientos de rehabilitación y programas formativos de integración.
La organización denuncia que las comunidades autónomas, incluida la Junta de Castilla y León, no se han puesto en contacto con el IMSERSO. Esta falta de interlocución evidencia la ausencia de una transición ordenada para el recurso público.
El CRMF de Salamanca cuenta con décadas de trayectoria en la atención especializada a personas con discapacidad física o sensorial. Su labor abarca desde la orientación profesional hasta la autonomía personal.
La plantilla está formada por profesionales especializados que temen por su futuro laboral. El sindicato exige el respeto íntegro a sus condiciones retributivas, antigüedad, jornada y derechos adquiridos.
El sindicato rechaza de forma tajante cualquier escenario que implique movilidad forzosa o pérdida de derechos para los empleados públicos del centro salmantino.
Ante esta situación de incertidumbre, el sindicato reclama de manera inmediata cuatro compromisos mínimos para paralizar lo que consideran una decisión unilateral:
Asimismo, solicitan la apertura urgente de una mesa de diálogo que siente a la representación sindical, la plantilla, los usuarios y las administraciones implicadas para negociar el futuro del servicio.