Proyecto Hombre Salamanca ha presentado su Observatorio 2025 en el que revela las principales causas de tratamiento en la provincia y alerta de la creciente complejidad de las adicciones por su confluencia con problemas graves de salud mental y juego patológico
La Asociación Proyecto Hombre ha presentado este jueves en Salamanca el Informe de su Observatorio 2025, un exhaustivo análisis que revela una creciente complejidad en el perfil de las personas atendidas. El estudio, elaborado a partir de una muestra nacional de 4.396 personas, confirma que las adicciones están estrechamente ligadas a la vulnerabilidad social y a graves problemas de salud mental.
En el ámbito local, los datos de Proyecto Hombre Salamanca, entidad gestionada por la Fundación Alcándara, reflejan de forma directa esta tendencia. La cocaína y el alcohol continúan siendo las sustancias que concentran la mayor parte de la demanda asistencial en la provincia, consolidando un patrón de consumo que requiere de un abordaje integral y coordinado.
Bajo el lema "El otro soy yo", el presidente de la organización, Manuel Muiños, ha hecho un llamamiento urgente para romper el estigma social que todavía rodea a las adicciones. Muiños ha recordado que cualquier persona puede verse afectada y que la intervención actual exige ir más allá del mero consumo de sustancias, atendiendo factores familiares, laborales y de salud mental.
Los datos específicos de la provincia de Salamanca muestran que la cocaína es el principal motivo de ingreso a tratamiento, representando el 40,3 % de los casos atendidos. En segundo lugar se sitúa el alcohol con un 23,4 %, seguido por el consumo conjunto de ambas sustancias, que alcanza el 18,5 % de las intervenciones.
El cannabis se mantiene como la cuarta sustancia en importancia, motivando el 11,3 % de los tratamientos en la provincia. Estos porcentajes evidencian que las sustancias socialmente más extendidas y aceptadas siguen liderando la demanda de ayuda profesional en el territorio salmantino.
A esta realidad se suma un factor de complejidad añadida: en torno al 10 % de las personas que inician terapia en Salamanca presenta de forma simultánea conductas problemáticas relacionadas con el juego, lo que confirma la confluencia de diferentes conductas adictivas en un mismo paciente.
La provincia de Salamanca cuenta con particularidades demográficas que condicionan notablemente la asistencia. La dispersión geográfica, el envejecimiento de la población y la abundancia de pequeños municipios rurales dificultan el acceso de los usuarios a los recursos especializados de la capital.
Para combatir esta barrera, Proyecto Hombre Salamanca mantiene activo un modelo de intervención específico en el medio rural. Este programa combina la prevención y la atención terapéutica directa con el apoyo constante a las familias y la inserción sociolaboral en los propios municipios.
Durante el año 2025, la entidad salmantina atendió a 398 personas a través de su Servicio de Evaluación, Orientación y Diagnóstico (SEOD). Asimismo, los profesionales de la fundación acompañaron a 300 familiares en sus programas de apoyo, reafirmando el papel crucial del entorno afectivo en la recuperación.
El informe del Observatorio nacional pone el foco en la alarmante relación entre las adicciones y la salud mental. A nivel general, el 76,9 % de los usuarios atendidos presenta ansiedad severa, mientras que el 65,7 % sufre de depresión severa a lo largo de su trayectoria vital.
El dato más preocupante del estudio es la elevada prevalencia de la ideación suicida, que afecta al 46,6 % de las personas en tratamiento. Estas cifras obligan a la red de Proyecto Hombre a integrar de forma sistemática la atención psiquiátrica y psicológica en todos sus itinerarios terapéuticos.
Por otro lado, el informe advierte de que los problemas graves con el alcohol y el cannabis comienzan a manifestarse a edades muy tempranas, concretamente entre los 16 y los 17 años. En el extremo opuesto, la edad media de las personas que acceden a tratamiento ha ascendido hasta los 40,7 años.
El estudio revela importantes diferencias de género en el acceso y desarrollo de las adicciones. Aunque los hombres representan el 78,7 % de los usuarios frente al 21,3 % de mujeres, la presencia femenina ha experimentado un crecimiento sostenido desde el año 2016, cuando apenas alcanzaba el 16,2 %.
Las mujeres en tratamiento presentan, por lo general, una mayor vulnerabilidad social, familiar y emocional. Además, registran tasas significativamente más altas de ideación suicida (60,4 %) e intentos de suicidio (40,8 %) en comparación con los hombres (42,8 % y 24,2 %, respectivamente).
Finalmente, Proyecto Hombre alerta sobre la preocupante demora en la búsqueda de ayuda profesional, especialmente en el caso del alcohol. De media, transcurren casi 20 años entre el inicio del consumo problemático de alcohol y el momento en que el paciente decide acudir a un recurso especializado, un retraso que agrava el deterioro físico y social.