La compañía ha lanzado una campaña, enmarcada en su Semana de la Inclusión, que propone pautas concretas para mejorar la diversidad y la competitividad de las empresas colaboradoras.
La multinacional energética Iberdrola ha aprovechado la celebración de su Semana de la Inclusión durante este mes de junio para lanzar una campaña dirigida a toda su cadena de valor. La compañía busca promover de forma activa la igualdad y la diversidad entre sus miles de empresas colaboradoras.
A través de su departamento de Gestión de Proveedores, integrado en el área de Compras y Servicios Globales, la eléctrica ha remitido una comunicación formal en la que detalla sus expectativas. El objetivo es consolidar un modelo de compras sostenibles avalado por certificaciones de calidad internacional.
Desde la firma se concibe la igualdad como una palanca clave para construir relaciones comerciales sólidas. Por ello, se insta a los proveedores a adoptar un compromiso progresivo que se traduzca en medidas reales dentro de sus respectivas plantillas.
La dirección de la compañía ha identificado cinco áreas prioritarias en las que espera que sus colaboradores realicen avances significativos a corto y medio plazo. Estas directrices buscan asegurar que los principios de igualdad de oportunidades se apliquen de manera efectiva en el día a día laboral.
Los puntos clave señalados por la energética para su cadena de suministro son los siguientes:
Para facilitar esta transición, Iberdrola ha facilitado a sus socios comerciales una serie de recomendaciones prácticas sobre cómo empezar a aplicar estos cambios. La compañía insiste en que la formación de mandos intermedios es crucial, ya que la inclusión se decide en la actividad diaria.
Entre las propuestas concretas remitidas a las empresas destacan las siguientes pautas de actuación:
La campaña de la eléctrica subraya que este compromiso no responde únicamente a criterios éticos o de responsabilidad social corporativa. Según detalla la comunicación, la diversidad contribuye directamente a mejorar la competitividad de las organizaciones en el mercado actual.
La integración de diferentes perspectivas favorece la innovación interna, mejora la toma de decisiones y de resolución de problemas, y refuerza la capacidad de adaptación ante entornos económicos cambiantes. Por este motivo, la compañía continuará estrechando la vigilancia y el apoyo a sus colaboradores para consolidar estos valores en toda su cadena de valor.