El encuentro incluyó una misa de acción de gracias en la Basílica de la Anunciación y un almuerzo de confraternidad en el Hostal América.
Alba de Tormes ha acogido una de las celebraciones vecinales más emotivas del inicio del verano. Los integrantes de la quinta de 1976 se han reunido para conmemorar una fecha muy especial: sus 50 años de vida, en una jornada marcada por el reencuentro, la alegría y los recuerdos de juventud.
El encuentro, celebrado el pasado sábado 20 de junio, ha servido para estrechar los lazos de este grupo de albenses que comparten generación. Los actos programados han aunado la solemnidad religiosa con el carácter festivo y distendido propio de estas tradicionales reuniones de quintos.
Los actos conmemorativos comenzaron con una eucaristía de acción de gracias en la Basílica de la Anunciación. Tras la celebración religiosa en el templo teresiano, los quintos se trasladaron al Hostal América para disfrutar de una comida de hermandad.