Se escondió entre los coches al ver a los agentes de la Policía Naciona y acabó arrestado con un plástico para abrir puertas por el método del resbalón.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Salamanca a un varón de nacionalidad georgiana que tenía en vigor una prohibición de entrada en territorio nacional. En el momento de su identificación, el sospechoso portaba herramientas preparadas para cometer delitos contra el patrimonio.
La intervención se produjo durante la madrugada del pasado 16 de junio, cuando una patrulla en funciones de prevención de la delincuencia observó al individuo en la vía pública. Al percatarse de la presencia policial, el hombre trató de eludir a los agentes agachándose para esconderse entre los vehículos estacionados.
Tras darle el alto, los funcionarios procedieron a su identificación y comprobaron que le constaba una prohibición de entrada en vigor en el espacio Schengen y, por tanto, en España. Esta medida administrativa, decretada por una resolución oficial, tiene validez hasta el mes de diciembre de 2028.
Durante el registro de sus pertenencias, los agentes localizaron oculto entre sus ropas un trozo de plástico transparente flexible y resistente. Este elemento estaba recortado y diseñado específicamente para la apertura de puertas de viviendas mediante el conocido método del resbalón.
Ante estos hechos, los agentes procedieron a su detención inmediata por encontrarse en situación irregular al haber quebrantado la resolución de prohibición de entrada. El arrestado fue trasladado a las dependencias policiales de la ciudad junto con el material intervenido.
Según han confirmado fuentes policiales, este mismo individuo ya había sido detenido en Salamanca en agosto del año pasado. En aquella ocasión, fue interceptado junto a otro compatriota con diversos efectos destinados a la comisión de robos en viviendas.
Entre los objetos intervenidos en su anterior arresto se encontraban ganzúas, botes de aceite y plásticos para la apertura de cerraduras. Además, los investigadores constataron entonces que los implicados ya habían realizado marcas en numerosos domicilios de la capital para perpetrar los robos posteriormente.
Una vez finalizados todos los trámites documentales pertinentes en la comisaría, la Policía Nacional dio cuenta de los hechos a la Autoridad Judicial de Salamanca para determinar las medidas legales oportunas.