La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo de incendios forestales del 20 al 23 de junio ante la previsión de temperaturas extremas de hasta 40 grados y fuertes rachas de viento. La medida implica la prohibición de hacer fuego en espacios abiertos y el uso de maquinaria inflamable en el monte.
La Consejería de Medio Ambiente y Energía de la Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo de incendios forestales en toda la comunidad. Esta medida preventiva estará vigente desde el sábado 20 hasta el martes 23 de junio ante la previsión de un empeoramiento drástico de las condiciones meteorológicas.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y de la Unidad de Planificación y Análisis del operativo INFOCAL apuntan a un episodio de calor extremo con temperaturas que oscilarán entre los 35 y los 40 grados. A esto se sumarán rachas de viento de hasta 55 kilómetros por hora y una humedad relativa inferior al 15 %.
Ante este escenario de alta vulnerabilidad, el Gobierno autonómico ha decidido reorganizar su operativo de extinción para garantizar una respuesta inmediata. Asimismo, se han suspendido los entrenamientos de las brigadas helitransportadas para mantener a todos los efectivos en alerta máxima.
¿Cuáles son las principales prohibiciones activadas?
La declaración de alerta conlleva la aplicación estricta de la Orden FYM/510/2013, que regula el uso del fuego en la comunidad. Durante estos cuatro días, queda totalmente prohibido encender fuego en el monte, incluyendo las zonas recreativas y de acampada habilitadas para tal fin.
Tampoco se permitirá el uso de barbacoas en espacios abiertos, incluso aquellas que cuenten con autorización previa. De igual modo, la administración autonómica ha suspendido de forma temporal todas las autorizaciones concedidas para la realización de quemas o el uso del fuego.
Restricciones al uso de maquinaria y pirotecnia
La normativa prohíbe la utilización de material pirotécnico y suspende el lanzamiento de cohetes en el medio natural. Asimismo, no se podrá emplear maquinaria que genere chispas o descargas eléctricas, como sopletes, soldadores o radiales, en el monte y en una franja perimetral de 400 metros.
En el ámbito agrícola, se insta a extremar las precauciones durante las labores de cosecha. La Junta exige suspender la actividad de forma inmediata si la velocidad del viento supera los 30 kilómetros por hora de manera simultánea a temperaturas superiores a los 30 grados.
Llamamiento a la colaboración ciudadana
Desde el Ejecutivo autonómico se hace un llamamiento urgente a la responsabilidad de los ciudadanos para evitar imprudencias en sus actividades de ocio o trabajo al aire libre. Cualquier negligencia puede desencadenar un fuego de graves consecuencias para el patrimonio natural.
Las autoridades recuerdan que provocar un incendio forestal puede ser constitutivo de delito. Por ello, se solicita que ante el menor indicio o avistamiento de una columna de humo se alerte de inmediato a los servicios de emergencia a través del teléfono 112.