El proyecto acumula cuatro meses de retraso sobre el plazo inicial de ocho y permitirá restablecer la conexión directa con los barrios de San José y el Zurguén.
Las obras para levantar el nuevo viaducto ferroviario en la avenida Saavedra y Fajardo entran en su recta final. Los trabajos, que comenzaron en junio del año pasado, han superado con creces el plazo de ejecución inicialmente estimado por los técnicos.
Esta actuación de gran envergadura, ejecutada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), mantiene cortado el acceso principal a los barrios de San José y el Zurguén, lo que ha condicionado la movilidad de la zona durante el último año.
La finalización de la infraestructura parece inminente, ya que los trabajos principales se muestran concluidos. La reapertura de la vía permitirá recuperar la normalidad en el tráfico y retirar el complejo plan de desvíos implantado el pasado verano.
El corte de tráfico comprende específicamente la conexión entre la avenida de Carlos I y la calle Castroverde. Este tramo constituye un punto neurálgico para la movilidad y la conexión diaria en el sur de la capital salmantina.
La interrupción de esta vía obliga a mantener activo el dispositivo de tráfico alternativo. Los residentes deben realizar un rodeo considerable y transitar por diversas vías secundarias para acceder o salir de sus domicilios.

La previsión inicial de Adif fijaba la duración de las obras en ocho meses, con una fecha de finalización estimada para el pasado 11 de marzo. Sin embargo, los trabajos se prolongaron más allá de ese límite temporal.
A pesar del retraso acumulado sobre el cronograma original, la obra civil se encuentra ya terminada. La inminente apertura de la avenida Saavedra y Fajardo aliviará las molestias de los vecinos de San José y el Zurguén tras un año de afectación.
El nuevo paso elevado se construye sobre la línea férrea de Fuentes de Oñoro. El objetivo de esta intervención de Adif es mejorar la seguridad y la permeabilidad del trazado ferroviario a su paso por la ciudad.
Durante este periodo, la maquinaria ha operado de forma continua en la zona para levantar la nueva estructura. Con la conclusión de los trabajos, la normalización del tráfico peatonal y de vehículos en este punto estratégico de Salamanca está cada vez más cerca.