Muchos de los devotos completaron a pie los 33 kilómetros que separan la capital salmantina del templo, que acogía siete eucaristías a lo largo de toda la jornada.
La festividad del Cristo de Cabrera se consolida un año más como una de las manifestaciones de fe más multitudinarias del calendario salmantino. Desde primeras horas de la jornada, el goteo de personas en el templo es constante.
Muchos de los asistentes optaron por realizar el camino a pie, una tradición que exige un notable esfuerzo físico. En concreto, los peregrinos recorrieron cerca de 33 kilómetros de distancia para unir la ciudad de Salamanca con el santuario de Las Veguillas.
Durante toda la jornada, los fieles tuvieron la oportunidad de participar en el sacramento de la Penitencia y acercarse a la sagrada imagen. Además, la ermita permanece abierta de forma ininterrumpida para recibir a los devotos.
Para facilitar la participación de todos los peregrinos, la organización ha dispuesto la celebración de siete eucaristías a lo largo del día. La primera de ellas ha tenido lugar a las 6:00 h de la mañana.
Por la mañana se realizaron cuatro misas: a las 6:00 h, 9:00 h, 10:30 h y la misa principal a las 12:00 h. Y para la tarde se oficiarán tres, a las 18:00 h, 19:00 h y 20:00 h.
El Cristo de Cabrera destaca por ser una de las tallas más queridas y veneradas por los habitantes de la Diócesis de Salamanca. Su festividad atrae cada año no solo a vecinos de la comarca, sino a personas llegadas de diversos puntos de la geografía provincial.
La apertura del templo durante toda la jornada permite que las muestras de devoción se sucedan de manera ordenada, combinando la oración silenciosa con la participación en los diferentes actos litúrgicos previstos para este día tan señalado.
Fotos de David Sañudo