La provincia registrará una pérdida de 30.900 residentes de nacionalidad española que se compensará parcialmente con la llegada de 20.900 extranjeros
Salamanca registrará un notable descenso demográfico durante los próximos 15 años. Según las proyecciones de población publicadas este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la provincia perderá un total de 9.993 habitantes entre 2026 y 2041, pasando de los 330.216 residentes actuales a 320.223 al final del periodo proyectado.
Este retroceso en Salamanca se enmarca en la tendencia negativa de Castilla y León, que perderá 23.046 habitantes en total (-1,0 %), situándose como la segunda comunidad con peor proyección absoluta del país. Todo ello ocurre en un contexto nacional donde España ganará más de 4,2 millones de personas (+8,6 %) hasta superar los 53,8 millones de habitantes.
El análisis detallado de los datos para la provincia salmantina revela una profunda transformación en la composición de su población. Salamanca perderá 30.902 residentes de nacionalidad española en los próximos 15 años, una caída que se verá amortiguada por el incremento de la población extranjera, que sumará 20.910 nuevos residentes en el mismo periodo.
La evolución demográfica será dispar dentro de la propia comunidad autónoma, según los datos del INE recogidos por EP. Junto a Salamanca (-9.993), otras tres provincias de Castilla y León registrarán pérdidas de población en los próximos 15 años:
Por el contrario, las otras cinco provincias de la región sumarán nuevos habitantes. El mayor incremento absoluto se dará en Segovia, con 10.354 personas más, seguida de Burgos (+9.986), Valladolid (+7.204), Ávila (+1.645) y Soria (+1.337).
El INE incide en que el aumento poblacional en el conjunto del país se deberá exclusivamente a la migración internacional, una tendencia que se repetirá en Castilla y León. El saldo vegetativo (la diferencia entre nacimientos y defunciones) mantendrá sus números rojos en la comunidad con una tasa de -102 por cada mil habitantes, la tercera peor de España.
Para mitigar este saldo vegetativo negativo, que este año se estima en -16.630 personas en la región, la comunidad dependerá del saldo migratorio con el extranjero. Este saldo se proyecta en 19.985 personas para 2026, aunque experimentará una tendencia decreciente que bajará hasta las 10.274 personas en el año 2040.
En cuanto al saldo migratorio interautonómico, Castilla y León prevé una evolución dispar. La comunidad perderá 330 personas por traslados a otras regiones en 2026, pero la tendencia se revertirá con saldo positivo en 2030 (+232 personas), 2035 (+878) y 2040 (+1.538).
A pesar de la pérdida de habitantes, el número de hogares en Castilla y León crecerá un 3,9 % hasta 2041, sumando 41.471 nuevos hogares (al pasar de 1.070.538 a 1.112.009). Este incremento se debe a la reducción del tamaño medio del hogar, que bajará de 2,24 personas a 2,13.
La región encabezará el porcentaje de hogares unipersonales de toda España, alcanzando el 39,2 % en 2041 (frente al 35,5 % actual). En cifras absolutas, los hogares de una sola persona pasarán de los 380.494 actuales a 436.326 dentro de 15 años, mientras que los de cuatro o más miembros caerán de 180.529 a 156.585.