Miércoles, 17 de junio de 2026
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Decepción en Alba y Peñaranda al comenzar la cosecha de cebada
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ALBA DE TORMES

Decepción en Alba y Peñaranda al comenzar la cosecha de cebada

Publicado 17/06/2026 13:10

Según UPA Salamanca, los agricultores afrontan pérdidas de entre 200 y 300 euros por hectárea, lo que compromete la viabilidad de las explotaciones y amenaza con encarecer los costes de los ganaderos por la falta de forrajes.

Los agricultores de las comarcas de Alba de Tormes y Peñaranda de Bracamonte muestran su desilusión ante los bajos rendimientos obtenidos en las primeras parcelas de cebada recolectadas. La organización profesional agraria UPA Salamanca confirma que la campaña arranca con pérdidas generalizadas debido a los elevados costes de producción y al impacto de las altas temperaturas.

El inicio de la campaña de recogida de la cebada en la provincia de Salamanca ha confirmado los peores augurios para el sector primario. Las comarcas de Alba de Tormes y Peñaranda de Bracamonte, las primeras en meter las cosechadoras, registran unos resultados que profundizan la preocupación de los profesionales del campo.

La realidad de las primeras parcelas cosechadas ha resultado ser incluso peor que las previsiones iniciales, que ya eran desfavorables. Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas han acelerado el ciclo del cultivo, mermando drásticamente el rendimiento del grano en toda la zona oriental de la provincia.

Según los datos facilitados por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Salamanca, la media productiva de estas comarcas se sitúa en una posición crítica. La organización advierte de que la viabilidad de muchas explotaciones familiares se encuentra seriamente comprometida en esta campaña.

¿Cuál es el rendimiento medio de la cebada en estas comarcas?

Las primeras estimaciones de UPA Salamanca sitúan la producción media de la cebada en apenas 2.000 kilos por hectárea en las comarcas de Alba de Tormes y Peñaranda. Aunque existen parcelas puntuales que apuntan a rendimientos ligeramente superiores, la tónica general es de una acusada escasez.

La situación es especialmente grave en las parcelas de siembras más tardías, donde el calor extremo ha impedido que el grano madure correctamente. Los agricultores constatan que la irregularidad de las fincas impedirá alcanzar las cifras necesarias para cubrir los costes mínimos de explotación.

¿A cuánto ascienden las pérdidas económicas para los agricultores?

Con los rendimientos actuales, los productores salmantinos se enfrentan a unas pérdidas estimadas de entre 200 y 300 euros por hectárea. El balance financiero definitivo de cada explotación dependerá de la inversión realizada en insumos durante los meses previos.

Los factores que determinan la cuantía de estas pérdidas económicas son los siguientes:

  • La inversión realizada en abonos y fertilizantes, cuyos precios se han mantenido elevados.
  • El coste de los tratamientos fitosanitarios aplicados para proteger el cultivo.
  • La amortización y el mantenimiento de la maquinaria agrícola utilizada en las labores.
  • El pago de las rentas de la tierra, que grava especialmente a los profesionales que trabajan en régimen de arrendamiento.

"Las cosechadoras están mostrando la realidad que parece que los políticos no quieren ver", lamentan desde UPA Salamanca. La organización critica que los agricultores deban asumir todo el riesgo financiero de la sementera sin garantías ante las inclemencias climáticas.

¿Por qué se está reduciendo la superficie de cereal en Salamanca?

La nula rentabilidad del cultivo de cereales ha provocado una clara reducción de la superficie sembrada tanto en la provincia de Salamanca como en el conjunto de Castilla y León. Los profesionales optan por dejar de sembrar las parcelas de menor calidad ante la imposibilidad de recuperar la inversión.

Esta tendencia a la baja no es un hecho aislado de la provincia salmantina, sino que se repite en otras zonas de España donde la recolección se encuentra más avanzada. El sector advierte de que el abandono progresivo de estas tierras de cultivo puede consolidarse en los próximos años.

¿Cómo afectará esta mala cosecha a los ganaderos salmantinos?

El descenso en la producción de cereales y forrajes tendrá un impacto directo en la cabaña ganadera de la provincia a medio plazo. La falta de paja y forrajes locales obligará a los ganaderos a buscar suministros en mercados exteriores, encareciendo notablemente sus costes.

A diferencia del grano, que puede importarse por vía marítima, el transporte de forrajes y paja está limitado por su elevado coste logístico. Como ya se comprobó hace tres años, el mercado de estos productos es estrictamente regional o nacional, lo que puede provocar un desabastecimiento severo en las granjas salmantinas.