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Javier Castaño, ante su nueva etapa como profesor de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca: "Me hace una ilusión tremenda"
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ENTREVISTA

Javier Castaño, ante su nueva etapa como profesor de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca: "Me hace una ilusión tremenda"

Publicado 16/06/2026 12:44

El matador de toros salmantino Javier Castaño se ha incorporado como nuevo docente de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca tras su retirada de los ruedos. El diestro asume este reto con el objetivo de transmitir su experiencia de más de 30 años en el sector y formar de manera integral a las nuevas generaciones de profesionales.

El salmantino Javier Castaño asume de forma oficial desde este mismo martes su nuevo cargo como docente en la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca. Tras cerrar su etapa en activo el año pasado, el torero regresa a 'las aulas' donde se formó para transmitir su experiencia y valores a las nuevas generaciones de profesionales del sector.

La incorporación de Javier Castaño al equipo docente de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca marca el inicio de un proyecto que el propio diestro califica como "superilusionante". Tras anunciar su retirada de los ruedos la pasada temporada, el torero asume este reto con el objetivo de devolver a la institución parte de lo aprendido durante su formación.

El nuevo profesor cuenta con una trayectoria de más de 30 años en el sector taurino, un bagaje que ahora pondrá a disposición de los alumnos. Su vinculación con el centro no es nueva, ya que fue en estas mismas instalaciones donde dio sus primeros pasos profesionales y personales.

Durante las últimas semanas, Castaño ya ha mantenido los primeros contactos con los estudiantes en clases prácticas y tentaderos. En esta entrevista para SALAMANCArtv AL DÍA unos minutos después de conocer su nombramiento oficial, analiza sus sensaciones ante el inicio de esta nueva etapa y detalla los principios fundamentales que guiarán su labor educativa en la institución salmantina.

- ¿Qué sensaciones le produce iniciar de forma oficial esta nueva etapa en su carrera?

- Estoy muy contento y afronto una etapa superilusionante. Tras mi retirada, lo que más ilusión me podía hacer era estar en la escuela taurina, que es donde me formé como torero y como persona. Me hace una ilusión tremenda formar parte del equipo docente y aportar a los chavales todos los conocimientos y experiencias que he adquirido durante los años que he estado en el toro, tanto a nivel personal como profesional.

- ¿Entraba en sus planes convertirse en profesor de la escuela tras su retirada de los ruedos?

- Siempre me hizo mucha ilusión, pero hasta que no salió la plaza de profesor no había una posibilidad tangible. Es algo que siempre miraba con buenos ojos porque me motivaba mucho. Cuando se convocó la plaza, me la preparé y, afortunadamente, ahora tengo la oportunidad de estar aquí para aportar mi experiencia al equipo docente de la institución.

- ¿Cuáles son los valores principales que busca transmitir a los alumnos del centro?

- Sobre todo, busco transmitir disciplina, constancia, perseverancia y respeto hacia los compañeros, los profesores y los demás. Son valores que me han servido durante toda mi trayectoria profesional. Una vez retirado, estos principios me han seguido sirviendo para otras facetas de mi vida. Hablando con antiguos compañeros de la escuela que no llegaron a ser toreros y enfocaron sus vidas en otros sectores, me confirman que la escuela les aportó herramientas vitales para afrontar el día a día.

- Muchos de los alumnos le han visto torear en activo hasta hace muy poco. ¿Eso cómo se gestiona?

- No me mete presión. Estoy aquí para aportar mi granito de arena y tratar de sumar, que es de lo que se trata en este proyecto educativo. Es cierto que muchos de ellos me han visto torear e incluso a algunos me los he llevado al campo a los tentaderos, porque siempre me ha gustado hacerlo. Los más pequeños quizás no me han visto en activo, pero mi objetivo es poner todos mis conocimientos para ayudar al grupo.

- Esa cercanía previa con los alumnos, ¿facilitará la relación y el aprendizaje en las aulas?

- Sí, es fundamental crear un entorno de confianza y respeto, además de mantener a los alumnos motivados en su aprendizaje diario. En una escuela taurina no solo enseñamos la técnica del toreo; también hay que prepararlos física y mentalmente, y ayudarles a adquirir conocimientos sobre el toro, la lidia y la tauromaquia en general.

- ¿Ha tenido ya la oportunidad de conocer a los alumnos de la escuela?

- He asistido a un par de clases prácticas y a un tentadero programado al que me invitó un ganadero para ir conociendo a los alumnos de cerca. Mi prioridad ahora es verlos a todos para conocer en qué nivel está cada uno, analizar en qué fase se encuentran y determinar qué aspectos específicos hay que trabajar con cada alumno.

- Como antiguo alumno, ¿cómo ha vivido los momentos de incertidumbre que ha atravesado la institución?

- Considero que la escuela es un referente y un signo de identidad de Salamanca. Como antiguo alumno, siento devoción por ella y todo lo que le afecte me influye directamente, independientemente de que sea profesor o no. Los problemas que le surjan a la escuela lógicamente me afectan en lo personal, por el gran vínculo emocional que mantengo con esta casa desde mis inicios.

- ¿Cómo se estructurará su trabajo durante la temporada de verano y qué filosofía quiere inculcar a los jóvenes?

- Es algo que debo coordinar con el director, José Ignacio, y el resto de profesores. Ya les he transmitido mi máxima ilusión para afrontar los entrenamientos, los tentaderos y los numerosos festejos que están surgiendo. Afronto esta responsabilidad sabiendo que el éxito depende de los alumnos, pero nosotros debemos marcar el camino y ayudarles a canalizar sus cualidades. En mi diccionario nunca ha estado la palabra imposible; lo que sí está es la constancia, el sacrificio, la perseverancia y el respeto.