El acto ha brindado un tributo especial a los nueve agentes de la provincia fallecidos a manos de ETA y el GRAPO entre 1975 y 1991
La plaza del Concilio de Trento de Salamanca ha acogido este martes el acto institucional con motivo del Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional. La ceremonia ha reunido a las principales autoridades civiles, militares y judiciales de la provincia para preservar la memoria, la dignidad y la justicia de los agentes que perdieron la vida en defensa de la democracia.
El homenaje, celebrado a las 10:00 horas junto a la estatua de Francisco de Vitoria, ha estado presidido por la subdelegada del Gobierno en Salamanca, Rosa María López Alonso, y el comisario jefe provincial, Claudio Javier. Al encuentro han asistido el alcalde de Salamanca, el presidente de la Diputación Provincial y el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, junto a representantes de la judicatura, la Guardia Civil, la Policía Local y las Fuerzas Armadas.
Durante la jornada, los asistentes han mostrado su reconocimiento, gratitud y solidaridad hacia las familias de las víctimas presentes. El acto ha servido para recordar a los 188 policías nacionales asesinados en España entre los años 1968 y 2015, así como a todos los miembros de las fuerzas de seguridad que resultaron heridos o fallecieron en acto de servicio.
El comisario provincial ha pronunciado con profunda emoción los nombres de los nueve agentes de la provincia asesinados por bandas terroristas (siete por la organización ETA y dos por el GRAPO) entre los años 1975 y 1991, detallando sus municipios de origen:
"Detrás de cada nombre que hoy recordamos hay una historia, una familia, una vocación de servicio, hay promesas truncadas, abrazos que no pudieron repetirse, vidas arrancadas con crueldad", ha expresado el comisario Claudio Javier durante su alocución.
La elección del emplazamiento, junto a la estatua de Francisco de Vitoria, no ha sido casual, ya que coincide con el quinto centenario de la Escuela de Salamanca. El comisario provincial ha vinculado la labor de la Policía Nacional con el legado intelectual de esta corriente teológica y jurídica del siglo XVI.
"Frente a la ley del más fuerte, defendieron la primacía de la razón, de la justicia y del derecho", ha recordado el comisario, añadiendo que el terrorismo representa la negación absoluta de estos principios humanistas. La labor policial se presenta así como una defensa cotidiana de la dignidad intrínseca de cada persona.
Por su parte, la subdelegada del Gobierno ha incidido en que la sociedad española y sus instituciones "no van a olvidar nunca" a quienes perdieron la vida, sufrieron secuelas físicas o psicológicas, o tuvieron que abandonar sus hogares a consecuencia del fanatismo.

La subdelegada Rosa María López Alonso ha definido el recuerdo como "un acto de justicia" y una herramienta indispensable para la educación en valores democráticos. "El uso de la violencia para imponer ideas políticas socava la legitimidad de cualquier causa, ya que vulnera los derechos fundamentales", ha advertido.
El acto ha concluido con un emotivo mensaje de apoyo a los familiares de las víctimas. El comisario provincial les ha asegurado que "vuestro dolor es también el nuestro" y que la Policía Nacional siempre será su familia. Tras las intervenciones, los asistentes se han puesto en pie para entonar el himno policial y rendir el tradicional homenaje a los caídos.
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