Según denuncian, el afectado fue evacuado sin cápsula de aislamiento y al personal se le denegó el acceso al Hospital Gómez Ulla, obligándoles a desinfectarse en la calle.
El Sindicato de Profesionales del Transporte y Emergencias Sanitarias (SP-TES) ha denunciado una "negligencia intolerable" en el traslado de un paciente con sospecha de Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC). El servicio se inició en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca con destino a Madrid.
Según la organización sindical, la evacuación se realizó con una absoluta falta de seguridad y violando de forma sistemática los protocolos de contención biológica. El sindicato califica los hechos de negligencia empresarial y administrativa grave que ha puesto en riesgo a los profesionales y a la ciudadanía.
La evacuación fue ejecutada por la UTE EMERSAN 2022, concesionaria del transporte sanitario en la provincia de Salamanca y formada por Ambulancias Rodrigo y Ambulancias Fabián Martín. SP-TES asegura que se incumplieron drásticamente los protocolos nacionales para el manejo de patógenos de alto nivel de peligrosidad.
Se trata, según advierte el sindicato, de la segunda vez que ocurre un episodio de estas características con la misma empresa concesionaria. Ante la gravedad de la situación, exigen la apertura de una investigación oficial y la aplicación de sanciones contundentes.
Entre las principales irregularidades denunciadas destaca la falta de aislamiento adecuado del paciente. SP-TES afirma que el sospechoso fue movilizado sin la obligatoria cápsula hermética de seguridad (cámara de aislamiento de presión negativa) requerida para este tipo de alertas biológicas.
Asimismo, el vehículo utilizado presentaba un aislamiento completamente deficiente. A esto se suma que los profesionales asignados por la empresa no contaban con la capacitación técnica especializada ni el entrenamiento que el protocolo exige de forma estricta para enfrentarse a este virus de alta letalidad.
La situación alcanzó su punto crítico a la llegada al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid, centro de referencia nacional para estas patologías. Al constatar las precarias condiciones del traslado, el centro hospitalario denegó la entrada al personal de la ambulancia para evitar la contaminación de sus instalaciones.
Debido a esta falta de garantías, los técnicos de emergencias se vieron completamente desamparados. Se les obligó a retirarse los Equipos de Protección Individual (EPI), desnudarse y desinfectarse en un parking público en plena calle, sin intimidad ni medidas de contención ambiental.
"Es inadmisible que a los profesionales que están en primera línea se les someta a esta humillación pública y se les exponga de esa manera por la total incompetencia de la gestión empresarial", han manifestado con indignación desde la sección sindical de SP-TES.
El sindicato lamenta la pasividad de los responsables de la gerencia del servicio de salud y de la dirección de las empresas de ambulancias. Critican que, a pesar de las advertencias previas tras el primer incidente, no se han tomado medidas correctoras para evitar poner en jaque la salud pública.
Por todo ello, SP-TES ha exigido a la administración la evaluación de la rescisión del contrato de transporte sanitario con la UTE concesionaria. También reclaman la paralización inmediata de traslados de riesgo biológico hasta que se garantice por escrito que se cuenta con los medios y la formación obligatoria.