La defensa solicitó suspender la vista por la ausencia de un acusado, pero el tribunal de la Audiencia Provincial decidió continuar con la sesión
La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido este miércoles la primera sesión de la vista oral contra nueve acusados de integrar una presunta red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. El proceso judicial ha arrancado tras no haberse alcanzado un acuerdo de conformidad en la audiencia preliminar celebrada el pasado mes de marzo, confirmando la postura de la Fiscalía, que sostiene que se explotaba sexualmente a mujeres en varios pisos de la capital salmantina. La Fiscalía solicita penas de hasta 20 años de prisión junto a otras penas por delitos contra la salud pública en algunos casos.
Minutos antes de las 10:00 horas, llegaron a la sede judicial cinco de los acusados procedentes de prisión, mientras que otras dos personas comparecieron por su cuenta al encontrarse actualmente en situación de libertad provisional.
Al comenzar la vista, pasadas las 10:00 h, las defensas plantearon la suspensión del juicio, aunque finalmente se decidió desestimar la petición de suspensión y acordó continuar con el desarrollo del juicio, dando paso inmediato a las declaraciones de las testigos protegidas.
Las dos primeras testigos de la causa declararon por videoconferencia al encontrarse actualmente fuera de la ciudad de Salamanca. La primera testigo relató que viajó a España por decisión propia, costeando ella misma todos los gastos del viaje. Tras llegar a Salamanca en autobús, fue trasladada a un piso donde le informaron de que no iba a trabajar en una frutería, tal y como le habían prometido inicialmente.
Detalló que en la vivienda había más mujeres en su misma situación y que no pudo marcharse porque los acusados le quitaron el pasaporte nada más llegar. "Me daba miedo que le hicieran daño a mi familia o a mi hija", ha expresado. Del mismo modo ha expresado que en los diferentes pisos había drogas.
Por su parte, la segunda víctima, que ejercía como enfermera en Brasil, expuso ante el tribunal un modus operandi muy similar basado en falsas promesas profesionales. Durante su declaración por videoconferencia, destacó que aceptó viajar a España "tras recibir una propuesta formal para trabajar en su profesión como enfermera".
Para realizar el viaje, ella misma compró los billetes de avión, aunque la organización le facilitó una cantidad de 1.000 euros en efectivo para los gastos del trayecto. Al llegar a Salamanca, fue trasladada a un inmueble ubicado en la zona de Avenida de Portugal, donde explicó que "había más compañeras sometidas a la misma situación de explotación". Del mismo modo, igual que la primera testigo, ha expresado que no se maechaba "por miedo".
Tras ellas, tuvo lugar la comparecencia de los testigos policiales que participaron en los registros y en el desmantelamiento de esta presunta red de trata en Salamanca. Tras esto, está prevsito que la vista oral se reanude mañana jueves.