El Complejo Asistencial Universitario de Salamanca ha obtenido la distinción de plata en la Jornada de Buenas Prácticas del SNS por su Plan de Atención al Paciente Largo Superviviente de Cáncer. El galardón reconoce la labor de coordinación de esta unidad pionera creada en 2013.
El Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA) ha sumado un importante reconocimiento a nivel nacional. Su "Plan de Atención al Paciente Largo Superviviente de Cáncer", desarrollado por la Unidad de Largos Supervivientes en Oncología (ULSO), ha sido galardonado con la distinción de plata en la Jornada de Buenas Prácticas del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2025-2026.
La ceremonia de entrega de estos prestigiosos galardones tuvo lugar ayer, 9 de junio, en Madrid. El reconocimiento se enmarca dentro de la categoría de Estrategia en Cáncer del SNS, un área clave para el desarrollo de políticas públicas de salud y atención continuada a los pacientes que han superado la fase aguda de la enfermedad.
En representación del hospital salmantino, acudieron a recoger el premio la directora gerente del centro, Carmen Rodríguez Pajares, junto con la oncóloga Rosario Vidal Tocino, quien ejerce como coordinadora de la ULSO. Ambas destacaron la importancia de este galardón para consolidar un modelo de atención integral.
Este plan galardonado consiste en un programa multidisciplinar que fomenta la coordinación y colaboración estrecha entre la Atención Primaria y la Atención Hospitalaria. Impulsado desde el servicio de Oncología Médica del CAUSA, el proyecto ofrece un seguimiento eficaz y eficiente a las personas que han superado un proceso oncológico.
La Unidad de Largos Supervivientes en Oncología de Salamanca cuenta con una dilatada trayectoria en la sanidad de Castilla y León. El servicio inició su actividad en mayo de 2013, convirtiéndose en un referente para el tratamiento y control posterior de los pacientes recuperados.
El objetivo principal de la ULSO es garantizar que los largos supervivientes reciban una atención médica personalizada y adaptada a sus necesidades específicas tras el tratamiento activo. Esto permite detectar de forma precoz posibles secuelas o recaídas, mejorando notablemente su calidad de vida.
La clave del éxito de este programa radica en su estructura de trabajo conjunto. El plan establece canales de comunicación directos entre los médicos de familia y los especialistas del servicio de Oncología, optimizando los recursos disponibles en el sistema público de salud.
Gracias a esta metodología, los pacientes disponen de un protocolo de seguimiento claro y estructurado. El reconocimiento otorgado por el Ministerio de Sanidad avala la viabilidad y los excelentes resultados de este modelo organizativo implantado en el hospital salmantino.