Las jornadas, desarrolladas del 3 al 8 de junio, han incluido actividades religiosas, lúdicas, solidarias y deportivas, destacando el papel activo de los alumnos de Bachillerato y la implicación de las familias.
La comunidad educativa del colegio Maristas Champagnat celebra sus tradicionales fiestas colegiales en honor a San Marcelino Champagnat, fundador de la congregación. Las jornadas, desarrolladas entre el miércoles 3 y el domingo 8 de junio, registran una alta participación de alumnos, profesores y familias en una gran variedad de actividades.
Los actos conmemorativos se inician a mitad de semana con una eucaristía de homenaje al fundador, sirviendo como punto de partida para unos días de encuentro y convivencia muy significativos para toda la comunidad educativa.
Durante la jornada del jueves, el protagonismo recae en la entrega de pañuelos, las gymkanas y los juegos adaptados a las distintas etapas. Destacan especialmente los tradicionales pregones a cargo de los alumnos de 1.º de Bachillerato, quienes asumen un papel activo en la organización de las dinámicas para los escolares más pequeños.
El viernes se consolida como el día central de las celebraciones con el tradicional chupinazo, que da paso a una intensa programación con hinchables, talleres, karaoke y bingo. En este marco se desarrollan también los Maristas Awards, un certamen de talentos donde los estudiantes exhiben sus habilidades artísticas y creativas.
La tarde del viernes adquiere un matiz solidario y comunitario gracias a las propuestas diseñadas por la asociación de madres y padres (AMPA) y el desarrollo del tradicional café solidario. Posteriormente, la jornada concluye con la esperada fiesta de la espuma y diversos encuentros deportivos intergeneracionales.
El broche final a las fiestas tiene lugar el domingo con la disputa de un torneo de pádel dirigido a padres y madres, celebrado en las instalaciones del Club de Pádel El Viñal en un ambiente de deportividad y convivencia.
Desde la dirección del centro educativo se resalta el éxito de convocatoria y la implicación de todos los estamentos, unos elementos que refuerzan los valores de cercanía, sencillez y trabajo en equipo propios de la institución marista.