Seguro que muchos recuerdan estas palabras ya casi legendarias que repetía el general romano Máximo Décimo Meridio e inmortalizadas por la película Gladiator del año 2000, dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Russell Crowe. ¡Fuerza y Honor! (Virt?s et Hon?s en latín).
Esta consigna se remonta a la Antigua Roma y hace referencia a valores fundamentales para la sociedad de la época. La fuerza, no sólo física, nos remite a virtudes como la valentía, el respeto, el compromiso, la disciplina, y el coraje. Y el honor alude a la integridad, la lealtad y el cumplimiento del deber por encima de la propia vida o de los intereses particulares. Es una verdadera desgracia que todo esto esté tan lamentablemente denostados en nuestro siglo XXI.
¿Quién habla hoy de estos valores? ¿Se pueden identificar en nuestros comportamientos como sociedad, en la vida política, en el ámbito de la justicia, en la economía…? ¿Por qué se consideran comportamientos sociales trasnochados, incluso algunos creen que forman parte de la narrativa de la ideología de ultraderecha (ya quisieran ellos)?
Personalmente creo que cada vez los arrinconamos más y lo que es porque los vamos sustituyendo por algo que en nada se le parecen. Si el bueno de Máximo Décimo Meridio gritara en medio de la Plaza Mayor de Salamanca o en la Puerta del Sol de Madrid ¡Fuerza y Honor! Nadie de entendería, le mirarían como un bicho raro. Muchos se preguntarían ¿Qué es eso de el respeto, el compromiso, la disciplina, la integridad, la lealtad o el cumplimiento del deber por encima de los intereses particulares?
Hoy prima el individualismo, la falta de respeto, la corrupción, la cobardía para asumir responsabilidades, el egoísmo, la competitividad, la traición, el interés propio, la falta de escrúpulos; y eso no son virtudes sino vicios que van consumiendo las que eran propias de la democracia.
Yo confió en que tarde o temprano aparecerá un Máximo Décimo Meridio que con su ejemplo nos haga volver a comprender lo que implica esa consigna ¡Fuerza y Honor!, pero para ello es preciso comenzar a instruir a las generaciones más jóvenes de que en el mundo altamente tecnológico que les tocará esas palabras no forman parte del lenguaje de la Inteligencia Artificial, que son exclusivas y únicamente comprensibles para la Inteligencia Humana.
El escritor, jurista y político asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos afirmaba que El verdadero honor es el que resulta del ejercicio de la virtud y del cumplimiento de los propios deberes. ¡Fuerza y honor amigos, fuerza y honor!
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.