Estudiantes de cuarto de ESO han participado este viernes en una actividad didáctica para descifrar inscripciones y elementos romanos en monumentos de la ciudad
Los alumnos de Latín de cuarto de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) del Colegio San Juan Bosco han trasladado este viernes sus aulas a las calles y plazas del centro histórico de Salamanca. Durante tres horas, los estudiantes han participado en una dinámica de aprendizaje cooperativo para poner a prueba sus conocimientos sobre la lengua y la cultura de la antigua Roma.
La actividad, planteada como una yincana por equipos, ha permitido a los jóvenes salmantinos descubrir el denominado 'latín de las piedras'. A través de la observación directa, los escolares han comprobado cómo el patrimonio monumental de la capital charra conserva vivos los testimonios escritos de la época clásica.
El recorrido didáctico se ha estructurado en cuatro etapas diferenciadas, cada una de ellas vinculada a un hito histórico y arqueológico de la ciudad. Los alumnos han tenido que resolver diferentes pruebas y descifrar inscripciones en un entorno real de aprendizaje fuera del aula convencional.
La primera parte de la jornada se ha centrado en el estudio de la muralla medieval de la ciudad, analizando sus orígenes y los elementos constructivos que perduran. Posteriormente, los grupos se han desplazado hasta el puente romano, donde han analizado la ingeniería de la época y la importancia de esta infraestructura en la Vía de la Plata.
La tercera fase de la actividad ha llevado a los estudiantes a localizar y traducir diversas inscripciones en latín presentes en las fachadas de los edificios históricos más emblemáticos del centro. Finalmente, el itinerario ha concluido con una visita al Cielo de Salamanca, la célebre pintura mural de Fernando Gallego que alberga representaciones de las constelaciones y la astronomía clásica.
Desde el centro educativo han valorado de forma muy positiva esta iniciativa, destacando que ha resultado una experiencia provechosa y motivadora para el alumnado. La actividad demuestra que la lengua clásica sigue presente en el día a día de la ciudad y que las piedras de Salamanca continúan comunicándose con aquellos que conocen su código.
Los propios estudiantes, pertrechados con sus materiales de trabajo, han inmortalizado la jornada con imágenes en el puente romano, en los patios monumentales de la ciudad y bajo la bóveda pintada de las Escuelas Menores, consolidando así un aprendizaje práctico y vivencial de la materia.