Dispositivo de última generación, donado por Caja Rural de Salamanca y equipado con visión térmica, nocturna e inteligencia artificial para tareas de seguridad, investigación y rescate.
La Comisaría de Salamanca ha acogido este martes el acto de entrega de un nuevo dispositivo aéreo no tripulado (dron) a la Policía Nacional, una donación realizada por Caja Rural de Salamanca que reforzará de manera significativa las capacidades tecnológicas de las fuerzas de seguridad en la capital tormesina.
El acto institucional, celebrado en las dependencias policiales de la calle Jardines, ha estado presidido por la subdelegada del Gobierno, Rosa María López Alonso. En la presentación también han participado el comisario jefe provincial de la Policía Nacional, Claudio Javier Díaz Serrano, miembros de la Comisaría Provincial y representantes de la entidad financiera.
Durante la demostración, el agente Saturnino Gonzalo Vicente, adscrito a la unidad aérea de la Policía Nacional, ha detallado las especificaciones técnicas de este nuevo equipamiento, un modelo Matriz 4 T de la marca DJI. Este dispositivo destaca por su versatilidad táctica y su capacidad para operar de manera ininterrumpida bajo cualquier condición meteorológica.
El aparato cuenta con un sistema de tres sensores principales que integran un visor estándar, visión nocturna y visión térmica. Esta combinación de tecnologías permite que el dron funcione las 24 horas del día sin importar las condiciones de luz o la situación ambiental del entorno.
Sin embargo, la mayor innovación de este modelo es la incorporación de un sistema de inteligencia artificial (IA) de última generación. Aunque actualmente se encuentra en fase beta y depende de futuras actualizaciones del fabricante, esta tecnología ya es capaz de reconocer a personas —tanto paradas como en movimiento—, vehículos y embarcaciones mediante filtros de discriminación.
En cuanto a su rendimiento operativo, el agente Gonzalo Vicente ha precisado que la autonomía real de vuelo oscila entre los 30 y 35 minutos, adaptándose a las condiciones climatológicas y de viento de la zona, frente a los 50 minutos teóricos que estima el fabricante.
La Policía Nacional ha planificado el uso de este recurso tecnológico en tres áreas de actuación preferentes. La primera de ellas es la seguridad ciudadana, con especial foco en la vigilancia de grandes aglomeraciones, manifestaciones, congresos y visitas de personalidades. En el ámbito local, se prevé su despliegue en eventos multitudinarios como la Nochevieja Universitaria de Salamanca.
El segundo escenario se centra en las labores de investigación policial, donde el dron ofrecerá apoyo y cobertura aérea a las distintas unidades que lo requieran para el desarrollo de sus pesquisas y operativos en la provincia.
Por último, el dispositivo desempeñará un papel clave en tareas de búsqueda y salvamento. En estas situaciones de emergencia, los sensores térmicos y nocturnos resultan fundamentales para la localización de personas desaparecidas, una tecnología que ya ha demostrado su eficacia en catástrofes recientes como la DANA en Valencia o la erupción volcánica en Canarias.
Fotos de David Sañudo