El colectivo 'La Revuelta de las mujeres en la Iglesia', que se movilizó en la Catedral de Salamanca, ha enviado una carta abierta al Papa León XIV ante su próxima visita a España. En la misiva, respaldada por la asamblea salmantina, denuncian la desigualdad en el acceso a los sacramentos y exigen una renovación profunda de la institución.
El colectivo La Revuelta de las mujeres en la Iglesia-Alcem la veu, que el pasado mes de marzo se concentró en la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva de Salamanca para denunciar la invisibilización que sufren, continúa con sus movilizaciones a nivel nacional. En esta ocasión, ante la inminente llegada del Papa León XIV a España, la organización ha hecho pública una carta abierta dirigida al Pontífice en la que reclaman una renovación profunda de la institución y una verdadera igualdad de derechos.
En la misiva, las integrantes del movimiento expresan su disconformidad con la falta de unión real dentro de la Iglesia. A pesar de los constantes llamamientos a la unidad por parte del Papa, las firmantes señalan que no se sienten unidas a sus hermanos varones, sino "separadas por el simple hecho de ser mujeres". Aseguran que, al mirar a la Iglesia, se sienten "invisibles, ninguneadas, separadas, discriminadas", lo que les genera la sensación de que su bautismo "no es pleno, es de agua, no de Espíritu, no de Ruah".
Desigualdad en los sacramentos
La carta denuncia de manera explícita la brecha existente en el acceso a los sacramentos. Según expone el colectivo, el bautismo otorga a los varones la opción de participar de forma íntegra en los siete sacramentos, situándolos en una posición jerárquica por encima de la mitad de la humanidad. Por el contrario, las mujeres tienen vetado el sacramento del orden sacerdotal y, en el resto de los sacramentos —a excepción del matrimonio—, solo pueden participar de forma parcial en calidad de "oyentes", pudiendo recibirlos pero nunca administrarlos.
Ante esta situación, las mujeres de la Revuelta apelan directamente al Papa León XIV para que actúe como el "buen samaritano", repare los daños y se implique en la restitución del papel que les corresponde dentro de la Iglesia. Le solicitan que las mire con los mismos ojos con los que se sienten miradas por Jesús de Nazaret, sin poner excusas ni ignorar sus heridas.
Un clamor extendido por toda España
La iniciativa cuenta con el respaldo de las asambleas locales de la Revuelta de las mujeres en la Iglesia-Alcem la veu de un total de 34 territorios de toda la geografía nacional. Las comunidades firmantes pertenecen a las siguientes localidades y regiones:
El colectivo concluye su mensaje reafirmando su compromiso de seguir alzando la voz en oración y acción bajo el lema que guía su lucha: "Hasta que la igualdad sea costumbre en la Iglesia".